



He aquí una taberna genuina donde las haya. Una tasca fascinante que el madrileño y el visitante no deben perderse. El As de los Vinos, en otro tiempo llamado “El anciano” recibe hoy el sobrenombre de “La Casa de las Torrijas”. No debe interpretarse que aquí el personal se agarre portentosas melopeas, que también, sino que sirven unas peculiares torrijas duritas y muy azucaradas. De cuando en cuando entra un parroquiano a por su vino dulce y su torrija, o bien su vino blanco y su pincho de bacalao. El local, auténtico donde los haya, es de 1907 y conserva unas simpáticas mesas de cristal con anuncios de los años veinte, un precioso zócalo de azulejos y unos excelentes cristales grabados al ácido en las puertas. Rufino, el tabernero, tiene mucha retranca y un particular sentido del humor (políticamente incorrecto, lo cual es algo insólito en estos tiempos).
El As de los vinos (La Casa de Las Torrijas) C/ La Paz, 4 (metro Sol)

1 comentarios:
Que recuerdos, Carlos. Lo frecuentaba hace tiempo, me lo apunto para volver!
Saludos,
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