En la segunda quincena de Mayo florece el Paraíso (Eleagnus Angustifolia) cuyo nombre hace referencia al jardín del Edén, donde según la Biblia era una especie frecuente. Procede de Asia Menor y en Madrid no falta en jardines históricos, quintas y palacetes. He oído decir que sentarse bajo su sombra tiene efectos tranquilizantes. El aroma de sus flores que me recuerda a una mezcla de miel y aceite, es embriagador y comprendes enseguida que a este árbol se le llame Paraíso. El de la imagen está junto al puente de la M-40, en el metro de San Lorenzo (Hortaleza). En la Comunidad solo crece espontáneo en un bosquecillo, en Valdemoro, que no cuenta con ninguna protección.Foto: Carlos Osorio

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