Caminando por el barrio de Palacio, me encuentro con un portal que conserva su aspecto decimonónico y tiene un patio encantador lleno de plantas (buen trabajo, jardinero-a, quien quiera que seas). Está en Guillermo Rolland nº 3.
Sé que este patio en siglos pasados fue una cochera, que tenía entrada por Bola nº 5, donde se guardaban los carruajes de los palacios próximos. En esta casa vivió unos años el político Bravo Murillo.
Salgo con buen sabor de boca. Hoy dia ya no es frecuente encontrar patios con encanto.
Fotos: Carlos Osorio
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2 comentarios:
Es una preciosidad. Me encantan esos patios llenos de pilistras (o aspidistras). Es la planta por excelencia de los patios, poco exigente, admite bien la oscuridad... Es verdad, es muy raro encontrar en Madrid patios así. Gracias!!!
Parece mentira que esté en Madrid, uno diría que ese bello patio está en una ciudad andaluza. Gracias por el descubrimiento. Un abrazo!
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