viernes, 26 de marzo de 2010

Peluquería Urbano

La Peluquería Urbano, en la calle de Colón nº 10, abrió a comienzos del siglo XX siendo una de nuestras peluquerías veteranas.
El local ha sido modernizado, aunque mantiene el aire de las viejas peluquerías de barrio, donde siempre hay lugar para una conversación distendida.

Foto: Carlos Osorio.

jueves, 25 de marzo de 2010

Sofía Moro Ledesma: 100 años



















Sofía Moro Ledesma, mi abuela por parte de madre, nació en Madrid el 29 de Marzo de 1910. Sus padres eran Sebastián y Concha, y tuvo dos hermanos. Su infancia fue bastante feliz. Hizo estudios de piano, actividad que abandonó al casarse. Sus padres querían hacer de ella una distinguida ama de casa y para ello le llevaron a “l´ecole menagère” que, si no me equivoco estaba en Velázquez, donde le enseñaron cómo gobernar una casa, recetas, contabilidad casera, y trato social. Además, ella y sus hermanos disponían de profesoras de inglés y francés. En los veraneos en San Sebastián conoció al que fué luego su marido, Carlos, que estudiaba para ingeniero agrónomo. Se casaron en 1934 en la iglesia de San Marcos.
Llegó la guerra civil de 1936 y sus proyectos quedaron interrumpidos. Se dio la circunstancia de que en la familia del novio eran republicanos, mientras que en la de la novia eran monárquicos. Durante la contienda, los padres de Carlos tuvieron que esconder en su casa a los padres de Sofía para evitar que les “dieran el paseíllo”
Al terminar la guerra, Carlos y Sofía se trasladaron a la finca agrícola que la familia de Sofía tenía en la provincia de Madrid. Dedicaron unos años a reconstruirla, tras haber sido arrasada durante la guerra, y Carlos se puso al frente de la explotación agrícola y ganadera. Sofía, que había sido educada para ser una señorita fina, tuvo que apañárselas con una casa nada confortable, sin agua corriente y con el suelo de tierra. Sofía cocinaba para los jornaleros unas riquísimas ollas de cocido o de cordero con patatas. Curaba ella misma a las gallinas cuando se ponían malas, lo mismo que ayudaba al matachín a descuartizar al cerdo en la matanza. Allí fueron creciendo sus cuatro hijas y su hijo. Los niños venían a Madrid al colegio. Primero, una tartana con mulas los acercaba al tren de Arganda y este les dejaba en la estación del Niño Jesús, en lo que hoy es Retiro-2. Desde allí caminaban 20 minutos hasta el colegio.
Sofía ha tenido 5 hijos, 21 nietos y 23 biznietos.
De su vida, me ha impactado especialmente su vejez. Pese a las dificultades de esta etapa de la vida, y a las penas quese han ido acumulando, ha hecho suya la máxima que siempre nos decía: “No hay que encariñarse con las penas” y ha mantenido siempre el ánimo y el buen humor. Hasta hace cinco años se daba todos los días la vuelta al Retiro. Hoy se conforma con un paseito por la Plaza de Dalí o con acudir a una cafetería por las tardes donde se forma tertulia con hijos, yernos, sobrinos, nietos, etc.
Sofía cumplirá los cien años el próximo dia 29. Ella ha sido una persona fundamental en mi vida y uno de los faros que me guían. Así que, quería hacerle ahora este pequeño homenaje a través de mi blog. Abuela, ¡Muchas felicidades!

miércoles, 24 de marzo de 2010

La Mantequería




La Mantequeria, situada en la calle San Bernardino, 7, es un antiguo ultramarinos que ha sido reconvertido, respetando el mobiliario histórico, en un bar tranquilo donde poder tomar un café con dulces o un vino con unas tapas (Salmorejo, Tostas, Quiche, paté)

Fotos: Carlos Osorio

martes, 23 de marzo de 2010

Flores Manolita



Flores Manolita pasa por ser la floristería más añeja de Madrid. La fundó en 1881 Leonardo Martínez, en una calle, Espoz y Mina, que era entonces una de las vias del comercio distinguido.
Hay que decir que hasta bien entrado el siglo XX no era habitual la existencia de tiendas de flores, sino que estas se vendían en puestos ambulantes. El local destila una íntima y colorista calma, inusual en la agitada zona de Sol. Toda la tienda es un santuario de ese tipo de arte que en el pasado se llamó kitsch y que yo llamaría arte conceptual popular. Los periquitos y el conejo, mascotas de la casa, animan este mundo mágico y alucinante.
En Espoz y Mina, 12.

Fotos: C. Osorio.

domingo, 21 de marzo de 2010

Dantxari


Un restaurante vasco agradable y no excesivamente caro es el Dantxari (dantzari en vasco significa danzarín).
Para los que quieren invertir 40 euros en buena carne y buen pescado puede ser una opción interesante. De su carta entresaco el solomillo (21 €), el bacalao al pil-pil (19€), las alubias de Tolosa, las manitas de cerdo, el pichón, las mollejas, la lubina...y la tarta de manzana.
Dantxari se fundó en 1997 en Ventura Rodríguez nº 8 (Madrid)
Foto: C. Osorio.

sábado, 20 de marzo de 2010

¡Feliz Primavera!


"La primavera ha venido.
Nadie sabe cómo ha sido"
(Antonio machado)

¡Feliz primavera!


Foto: Carlos Osorio.

viernes, 19 de marzo de 2010

Gran Via, 18


Gran Via, 18


Antiguo Hotel Roma. Construido en 1913 por los Arquitectos: Eduardo Reynals y Felipe de Sala. Fué uno de los primeros edificios construídos en la via. Decoración con motivos del arte romano, como la loba capitolina que coronaba el torreón. A fines de los años cuarenta dejó de ser hotel para ser ocupado por un banco. Hoy radica en él la Consejería de Justicia de la Comunidad de Madrid.

Foto: Carlos Osorio

jueves, 18 de marzo de 2010

Gran Vía 16


Gran Via, 16
Arquitecto: Juan Martínez Zapata
1914.
Uno de los edificios más airosos y elegantes del primer tramo. Se construyó por encargo de Rafael Sánchez, cuyos hijos tuvieron un comercio de productos textiles y artículos de piel en el bajo y primer piso: comercio que cerró hace un par de décadas. El portal, con una escalera de tipo imperial, se desplazó a la medianera para dejar libre la entrada al comercio en la esquina. La fachada es de estilo ecléctico con influencias del neo-barroco. Son muy interesantes los miradores y el torreón central, cuadrado y sin cúpula. Obtuvo el tercer premio del Ayuntamiento de Madrid.

Fotos: Carlos Osorio.

miércoles, 17 de marzo de 2010

La fruta de calidad

























Qué difícil es encontrar un tomate que sepa a tomate, o una pera que no sepa a cámara frigorífica. La fruta y verdura de los supermercados y de las grandes superficies suele ser de baja calidad, engordada a base de riego, cultivada con productos químicos y traída en contenedores donde tras un larguísimo viaje "hace como que madura". Afortunadamente, comienza a existir un nuevo mercado, donde los productos son sanos y sabrosos, conservan todas sus propiedades y saben a lo que tienen que saber. Son frutas cultivadas respetando el medio ambiente.
Pongo como ejemplo esta frutería de la calle Ruda, 4, junto al Rastro. Es la frutería ecológica de Teresa. He visto en los archivos que la tienda se abrió como huevería en 1904, siendo sus primeros propietarios Estefanía Muñoz Villa, natural de Madriguera (Segovia) y su hijo Manuel Pérez Muñoz, abuelo de la actual dueña.

martes, 16 de marzo de 2010

La fuga de Olózaga


Salustiano Olózaga, político liberal, era presidente del Congreso de los Diputados en 1843, cuando los reaccionarios le acusaron (falsamente) de coaccionar a la joven reina Isabel II, para obligarle a firmar la disolución de las Cortes y convocar nuevas elecciones. Detenido (querían condenarle a muerte), coincidió en la cárcel con el popular bandolero Luis Candelas, que también simpatizaba con la causa liberal. Dice la tradición que la amante de Olózaga, una tal Mary Alicia, le pidió a Candelas que le ayudase a escapar y este aceptó (Se chismorreaba que Mary también era amante de Luis). A pesar de la guardia reforzada, Candelas organizó un motín y consiguió liberar a Olózaga. Don Salustiano le dijo: -¡Vente conmigo! A lo que el noble Candelas contestó: -“No. He dado mi palabra de que yo me quedaría en la cárcel”. Se enzarzaron en una discusión que atrajo la atención de los carceleros. Olózaga les arrojó el dinero que llevaba encima, y mientras éstos se entretenían cogiendo las monedas, el político escapó.

La versión más extendida afirma que Olózaga acudió a la casa de su amigo, el progresista Basualdo, en la calle de la Ruda. Salustiano se puso un disfraz de labrador y acompañado del ama de llaves de Basualdo, se dirigió a la Puerta de Toledo. Allí le esperaba el guarda de una dehesa de Illescas quien le llevó hasta Leganés. En Leganés le presentaron a un viejo contrabandista llamado El Fraile, que fue quien le acompañó hasta cruzar la frontera de Portugal.

Otra versión, menos creíble, afirma que el político Olózaga salió de Madrid utilizando el pasadizo subterráneo que hay en la farmacia de la Reina Madre, del que hemos hablado en la entrada anterior.

¡Caray, la historia política del XIX le daba cien vueltas a las novelas de aventuras!

domingo, 14 de marzo de 2010

Pasadizos


Era frecuente en tiempos pasados que los comerciantes construyesen túneles para escapar en caso de peligro (atracos, guerras, motines). Buena parte de los comercios del centro histórico tenían pasadizos subterráneos que comunicaban unos edificios con otros y que tenían finalmente una salida extramuros de la Villa. Es el caso del pasadizo de la farmacia de la Reina Madre, en la calle Mayor. Aunque ya no es practicable, este túnel tenía su salida en las cercanías del rio manzanares. El subsuelo arenoso de Madrid hacía más rápida la construcción de estas galerías. En la farmacia antedicha había tertulias de políticos liberales y hay quien dice que Salustiano Olózaga aprovechó este túnel en alguna ocasión para escapar de sus enemigos. Otros hablan de que fue utilizado por Luis Candelas.

Madrid es una de las ciudades del mundo con más túneles. Aparte de los que hace ahora el señor Alcalde, que me interesan menos, se conocen 3.600 kilómetros de túneles. Los hay del tiempo de los árabes. Algunos comunican palacios y conventos. Muchos son de alcantarillado, agua, teléfonos, etc…, otros se hicieron en la guerra civil, pero nunca se ha hecho una relación de los pasadizos que todavía existen. Hay ciudades como París donde algunos túneles son visitables y están incluídos en recorridos turísticos. ¿Para cuando en Madrid?

Foto: Pasadizo de la Reina Madre. Álvaro Benítez. Del libro “Tiendas de Madrid”

sábado, 13 de marzo de 2010

Hasta siempre, Miguel!





















Sabio,reservado, sereno, entrañable: Miguel Delibes, nuestro gran novelista del siglo XX. Miguel estaba demasiado ocupado con sus escritos como para acudir a los cenáculos y cóceteles donde se gestaban los premios literarios. Al final, los premiados somos sus lectores, con una obra profunda, sencilla y deliciosa. Una de sus pequeñas grandes obras me cautivó especialmente: “Viejas historias de Castilla La Vieja”. Si no están demasiado ocupado zapeando por los blogs y tienes un rato de calma para disfrutar de la lectura, date el gustazo: “Viejas historias de Castilla La Vieja”
Hasta siempre, Miguel. Gracias por tu obra y por tu vida!

jueves, 11 de marzo de 2010

La tienda más antigua de Madrid


La farmacia de la Reina Madre: el comercio más antiguo de Madrid.

No sólo es la decana de las farmacias, sino también la tienda más vetusta de la Villa y Corte. Instaurada en 1578 por un alquimista veneciano. En origen, estuvo en la calle del Sacramento, junto a la residencia de Iván de Vargas; pero la casa del alquimista hubo de ser derribada para que pasara por tan angosta calleja la procesión del Santísimo.

Imagina si tendrá solera esta farmacia, que conserva una receta a nombre de ¡Miguel de Cervantes!

El nombre de “Reina Madre” está dedicado a Isabel de Farnesio, la segunda esposa de Felipe V, quien nos regaló a los madrileños un hijo tan brillante como Carlos III.

Además de abastecer a la Real Casa, aquí se vendían las primeras quinas traídas de América, junto con principios activos, drogas, píldoras áureas, y extraños productos como el castoreo, la piedra imán y el grimoso extracto de momia egipcia. Conservan 1600 recetas antiguas.

El precioso edificio actual, en la calle Mayor nº 59, es de estilo modernista, de 1914, obra de José Carrasco y está decorado con alegorías de la farmacia. Los zócalos son de azulejo de Talavera. En cuanto al botamen, hay albarelos, pildoreros y toneletes de cerámica azul y blanca talaverana del siglo XVIII y otros del Buen Retiro y de La Granja, y conservan un bote del XVI con el escudo de los Reyes Católicos.Todo ello conforma el pequeño museo de esta botica que hoy regenta la familia Cid.

En la casa contigua nació don Pedro Calderón de la Barca.

Foto: Álvaro Benítez. Del libro "Tiendas de Madrid" Ediciones La Librería

miércoles, 10 de marzo de 2010

Las fotos del libro de las tiendas

Ha sido una suerte contar con un fotógrafo de la categoría de Álvaro Benítez. Álvaro no es de los que llegan corriendo, hacen las fotos y se piran urgentemente a cobrar. Él sabe esperar al mejor momento para cada foto. Espera al día en que llueve para fotografiar la tienda de paraguas, o aguarda pacientemente a la noche para sacar los reflejos sobre la acera, por eso cada una de las más de doscientas fotos del libro: "Tiendas de Madrid" es una imagen que se puede disfrutar durante un buen rato, porque hay muchos matices y mucha profesión detrás de la cámara.
A lo largo de los tres años que ha llevado la creación del libro nos llamábamos con frecuencia: "¡Oye, he visto una tienda acojonante en la calle tal...!" "¿Qué te parece esta foto?" "Tú, a ver si convencemos a esos de que nos dejen hacer fotos dentro de la tienda..." Y es que el trabajo en equipo es mucho más llevadero.
Álvaro es un madrileño nacido en Sevilla, porque los madrileños nacen donde les apetece, que se dedica profesionalmente a la foto, y recientemente también se ha animado a esto de hacer un blog: Madrid Foto-Poesía

lunes, 8 de marzo de 2010

El Libro de las "Tiendas de Madrid": contenido:


Contenido del libro:

Aparte de contar brevemente la historia del comercio madrileño, el libro aporta una descripción de los estilos decorativos de las tiendas clásicas. Se narra la vida de los dueños y los dependientes en las diferentes épocas y se habla de la situación actual de estos comercios.

En diferentes capítulos nos adentramos en los diferentes sectores del comercio tradicional: pastelerías, calzado, librerías, peluquerías, etc.

En total, en el libro se mencionan 500 tiendas que reúnen los suficientes elementos para ser consideradas tiendas tradicionales o tiendas con utilidad y con encanto.

De ellas, 164 son comercios con más de cien años.

Entre todas ellas, elegimos dos centenares para contar sucintamente su historia, anécdotas y productos más interesantes.

También mencionamos 58 tiendas recientes con carisma y originalidad y de postre les proponemos una visita guiada por algunos de los comercios históricos más céntricos.


Indice del libro

-Breve historia del comercio madrileño

-Breve historia

-Los gremios

-Ferias y mercados

-La industria

-Las tiendas y los grandes almacenes

-Los comerciantes y los empleados

-Los comercios tradicionales

-Descripción de las tiendas clásicas

-Fisonomía de las tiendas

-Símbolos y letreros identificativos

-Influencias de los grandes estilos

-Las artes decorativas: la influencia parisina

-El vidrio protector y los nuevos escaparates

-Los Dulces y el Pan

-Vestido, complementos y tejidos

-Calzado y cuero

-Hogar,vajilla y reparaciones

-Mercerías, artículos religiosos y cererías

-Jugueterías, disfraces, regalos

-Las Tiendas de Alimentos

-Librerías, papelerías e imprenta

-Música, artes y antigüedades

-Peluquerías y perfumerías

-Joyerías y Relojerías

-Farmacias y herbolarios

-Varios

-Ruta guiada por comercios históricos

-Nuevas tiendas de interés

-La importancia del comercio tradicional

-Significado e importancia del comercio

-Una especie en peligro de extinción

-La datación de los comercios históricos

-El necesario apoyo institucional

-Un museo de artes y tradiciones

-El feísmo

-El objetivo de este libro

-Consejos para el cliente y el visitante

-Consejos para los comerciantes

-Bibliografía

-Indice de comercios

Más información

domingo, 7 de marzo de 2010

Mi nuevo libro: "Tiendas de Madrid"

Hay trabajos en la vida de los que uno se siente especialmente satisfecho. Suelen ser aquellos trabajos que te motivan, que te ilusionan, que te emocionan por alguna razón. Son a veces trabajos en los que te dejas la piel a tiras; pero no te importa porque crees en lo que estás haciendo. Es el caso del libro "Tiendas de Madrid", que acaba de ser publicado. Atrás quedan tres años de un trabajo extenuante, a veces desbordante...de horas interminables en bibliotecas y hemerotecas, de bucear entre fichas y carpetas, de triturar la espalda ante el ordenador, de charlas intermitentes con los tenderos, entre cliente y cliente, de de largos paseos por las calles buscando vestigios, tesoros semiocultos, joyas con el brillo apagado por las frenéticas luces de la ciudad, pero de una riqueza social, humana, estética, extraordinaria.
A esos comercios útiles, bellos, llenos de simpatía y encanto, con historia, con vida, con mucho que ver y de lo que aprender...a esos comercios tradicionales madrileños en los que fui descubriendo la magia y el encanto de mi ciudad. A esas papelerías donde hallaba todo lo necesario para mis escritos y dibujos, a esas pastelerías celestiales, a las librerías donde encontré los libros que me enseñaron a pensar y a soñar, a las panaderías a donde iba tras empezar a ganarme el pan, a las ferreterías donde se inició mi desastrosa carrera con el bricolage, a los ultramarinos donde todos hablaban con todos, a los mercados donde descubrí los colores y los sabores fundamentales,...a todas esas tiendas que iluminan las calles, a todos esos tenderos que con un enorme esfuerzo mantienen el tipo en momentos difíciles, sabedores de que en cualquier momento el pez grande les puede devorar a ellos, que son los peces chicos. Hace tiempo descubrí que en esos locales añejos y entrañables latía con fuerza el alma de Madrid.

sábado, 6 de marzo de 2010

El Kinze de Cuchilleros


El Quince de Cuchilleros

Agraciada peluquería de la calle Cuchilleros, amueblada con sillones Acha, (fabricados en Eibar), en la que conservan diversos útiles del oficio, como el esterilizador, la caja de caudales de madera (precursora de las cajas registradoras metálicas, con ranuras para las diferentes monedas) o las bacías de barbear (como la que se puso don Quijote a guisa de yelmo)

Fue instaurada en 1900 por el burgalés Eladio Gurumeta, quien durante el primer año se alumbraba con candiles de carburo hasta que pudo pagar la fianza de 25 pesetas. Le sucedió un oficial suyo llamado Fernando Coello, a quien relevó su hijo Guillermo. Luego se hicieron cargo de ella el actual dueño, Rafael López (que entró con 19 años y lleva ya 45 cortando el pelo) y su socio Alfonso.

Fotos: Carlos Osorio.



jueves, 4 de marzo de 2010

Ultramarinos Gómez

Situado en García de Paredes, 48, esquina a Alonso cano, Gómez es un ultramarinos especializado en buenas legumbres de nuestra tierra, así como en pasta italiana.
Desde hace un siglo, su bonita fachada de mármol con pilastras de madera ilumina este rincón madrileño que conserva su tipismo.
Hace tres décadas que lo regenta Adolfo, un comerciante campechano y locuaz que conoce el género que vende.

miércoles, 3 de marzo de 2010

La flor del almendro

Esta mañanita he ido a ver uno de los espectáculos más bellos que pueden verse por estas fechas: la floración del almendro. Estaba seguro que por la fecha que era y por los tres días cálidos seguidos que ha habido, el milagro tenía que estar empezando a suceder. Efectivamente. El viejo almendro del Parque del Oeste (situado junto a la via del tren y la casa de la dirección de Parques Históricos) estaba en flor. Ojalá que las próximas heladas no malogren este esfuerzo de los frutales por crear vida y belleza.
Dos buenos sitios para ver almendros son: la Dehesa de la Villa y la Quinta de los Molinos, en Suanzes.

Fotos: Carlos Osorio

Cajeras automáticas


"Bienvenido, escanee el artículo y colóquelo en la bolsa" Te invita amablemente la maquinita. Tú le haces caso, pero la jodía no se fía de tí: "El tío este se cree que me la va a dar" piensa la máquina y entonces se bloquea y te dice: "El peso no es correcto para el artículo escaneado". Entonces viene la supervisora (humana esta vez, menos mal), mete la llave y le da a "continuar".
Estas son las nuevas cajeras automáticas del supermercado que queda más cerca de mi casa. No me ha parecido una buena idea despedir a las cajeras en un momento como este para poner maquinitas. No sé, no me va este rollo mecánico, por eso voy lo menos posible a este lugar.

Foto: C. Osorio.

martes, 2 de marzo de 2010

Ultramarinos


Las mantequerías o colmados se llaman "ultramarinos" porque se especializaron en vender productos que venían de ultramar, de las colonias españolas en América, fundamentalmente

Buena parte de las mantequerías, ultramarinos y lecherías han desaparecido a causa de la implantación de supermercados y grandes superficies. Con aquellas tiendas entrañables va desapareciendo una forma de comprar y de relacionarse. Los ultramarinos no sólo son tiendas de pitanza. Desde siempre, han servido para que la gente se conociera y se comunicara. Mientras esperaban su turno, las señoras hablaban de sus cosas, del colegio de los niños, de la eficacia de las recetas para el catarro o para hacer un guiso…Los tenderos, por su parte, ofrecían información sobre la actualidad, sobre el barrio, y a veces ponían en contacto al que buscaba trabajo con el que lo ofrecía.

Todo este mundo ha sido sustituido por las grandes cadenas comerciales donde la compra es un acto mecánico e individualista. Afortunadamente, aún queda un puñado de ultramarinos y mantequerías en los que podemos revivir el sistema de compra tradicional
En las imágenes, Ultramarinos José Gascón, en la calle Zurbano, 65. Uno de nuestros ultramarinos más bellos, con un esmerado trabajo de ebanistería, vidriería y rotulación en su excelente portada hecha en 1931.

Fotos: Carlos Osorio

lunes, 1 de marzo de 2010

El Futbolín

El fubolín sigue siendo una de las actividades más divertidas para el tiempo libre: además, se hace un poco de ejercicio, aumenta los reflejos y favorece la sociabilidad.

El futbolín es un invento español. Alejandro de Fisterra lo creó en 1937. Alejandro había sido herido en un bombardeo. Durante su estancia en el hospital vio que los niños heridos no podían jugar al fútbol, y se le ocurrió una forma de poder entretenerles. Si el tenis de mesa había dado el ping-pong, el fútbol daría el futbolín. Con ayuda de un carpintero vasco amigo suyo, creó el primer futbolín.

Fisterra tuvo que exiliarse a Sudamérica huyendo del régimen franquista. Cuando regresó, en los sesenta, España entera jugaba al futbolín, del que había incluso campeonatos nacionales.

Hasta no hace mucho este juego encantador abundaba en los bares patrios. Pienso que los taberneros deberían reconsiderar la vuelta de los futbolines, que siempre dan alegría y buen rollo a los locales.

Foto: carlos osorio.