jueves, 30 de septiembre de 2010

Las tiendas de Comercio Justo

Poco a poco empiezan a instalarse tiendas de Comercio Justo, como las de Intermón Oxfam. Estas tiendas garantizan que al productor se le paga un precio justo por sus productos y artículos. De esa forma se conrtibuye a eliminar los salarios de miseria y se puede empezar a erradicar la pobreza. Las tiendas están atendidas por voluntarios y tienen artículos de regalo, decoración, vajilla, cosmética, vestido...Personalmente, me atrae mucho el sector de chocolates, que son excelentes. Tienen un café de la variedad Arábica que es de lo mejor que he probado.
En Madrid están en C/ Goya, 68, en C/ Alberto Aguilera, 15 y en  C/ Magdalena (Getafe)
Otras tiendas de Comercio Justo aquí.


Fotos: Carlos Osorio.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Crepúsculos madrileños

La creación de un "meipi" para mostrar las puestas de sol madrileñas, me ha parecido una idea estupenda.
Aquí va la mía.
¡Anímate! Para que todo el mundo sepa que en Madrid también hay puestas de sol.

martes, 28 de septiembre de 2010

La impresionante zapatería de Gran Via nº 11



Una de las tiendas más interesantes de la Gran Via es la zapatería del nº 11, toda ella decorada con materiales nobles, destacando sus suelos de terrazo in situ con dbujos, los mármoles, los trabajos de ebanistería, las lámparas...Esta tienda abrió en el primer tercio del siglo XX como "Nestares, Artículos de Piel". En 1970 pasó a ser propiedad de L&G (Lorenzo Márquez y Gloria Castellano) fabricantes de los conocidos zapatos "castellanos". Al margen de que los gustos y las modas varíen, cuando ves el enorme y esmerado trabajo que supuso la decoración de este comercio, te quedas impresionado. Sobre todo en estos tiempos en que algunos confunden la simplicidad con la simpleza, y otros creen que minimalismo equivale al mínimo gasto y el mínimo esfuerzo, cuando tampoco es eso.

Fotos: Carlos Osorio

lunes, 27 de septiembre de 2010

A la sombra de una parra

"la Chuletera" es uno de los últimos (si no el último) merenderos con parra que nos quedan en Madrid. Se halla en la calle Hermanos Gascón nº 1 (Las Cárcavas), relativamente cerca del metro San Lorenzo.
No es un sitio para gourmets, pero se está a gusto. Lo más usual es tomarse unas chuletas de cordero, una ensalada mixta y una ración de bravas y ali-oli. Entre los postres destaca el arroz con leche.
Se fundó hace 22 años en lo que era una antigua finca. Sobre los terrenos agrícolas de la finca se construyó la barriada de chalets que circunda esta casa.
Los merenderos fueron siempre parte del paisaje que rodeaba a Madrid. Eran el sitio preferido de las gentes madrileñas para dar una vuelta, airearse y comer algo en el tiempo libre. Casi todos tenían un emparrado, bajo el cual se colocaban las mesas en el buen tiempo. Las parras, con su sombra tupida, ofrecen una agradable temperatura y protegen del sol y del aire.
Hubo merenderos famosos en los dos siglos pasados en La Bombilla, En los depósitos del Canal, en el Puente de Vallecas, en Tetuán...
Hasta nuestros días han llegado los de El Pardo, la Dehesa de la Villa y la Casa de Campo (hoy modernizados y sin emparrado)

 Por ello vale la pena conocer "La Chuletera", para sentir esa agradable sensación de sentarse bajo la parra, como hicieron nuestros ancestros desde siglos remotos.

Fotos: Carlos Osorio


viernes, 24 de septiembre de 2010

Dos edades: la rosa y la amarilla

Caminando por el parque me encontré con las dos edades:

La chica, en la edad rosa, pasó veloz en su bicicleta llevando a su perrito en una cesta. ¡Ay que ver lo a gusto que iba el animalito!
El anciano, en la edad amarilla, arrancaba hojas de un ginkgo. Dicen que la infusión hecha con las hojas del ginkgo biloba mejora la memoria y retrasa la aparición del alzheimer.

Fotos: Carlos Osorio.

martes, 21 de septiembre de 2010

Vegetarianos en Madrid

Restaurantes Vegetarianos en Madrid

Mis preferidos:

-El Granero: C/ Argumosa, 10. (91 467 76 11) Metro lavapiés. Cocina casera, trato familiar, precio económico ¿Qué más se puede pedir?
-El Vergel: Paseo de La Florida, 53. ( 91 547 19 52) Metro Príncipe Pío. Cocinan bastante bien. Precio moderado.
Yerbabuena: C/ Bordadores nº 3. (91 548 08 11) Junto a la Plaza Mayor. Cuidada presentación de los platos.
-Vegaviana: C/ Pelayo, 35. (Metro Chueca) Acogedor. Con buenas croquetas y raviolis. El plato degustación es interesante.  Precio moderado.
Otros vegetarianos de interés:

-Al Natural: C/ Zorrilla, 11. (Metro Banco de España) Precio medio: 18 €. Cocina sana. Bonita decoración. Buena paella vegetal.

-El Estragón: Plaza de la Paja, 10: (Metro La Latina) Ambiente animado. Precio razonable.

-Artemisa: C/ Ventura de la Vega, 4. (Metro Sol) La comida sabe rica, aunque abusan un poco de la nata y de los condimentos. En torno a 22 €.

 -El bosque encantado (vegetarian Art) C/ Fernán González, 77 (Metro Ibiza) Decorado con gnomos. Unos 20 €

-Ceres. C/ Topete, 3.(Metro Alvarado) Un clásico de Tetuán. Muy bueno el plato de Casa. Precio moderado.

-La Isla del Tesoro. C/ Manuela Malasaña, 3. Sugestiva decoración.

-Hare Krishna: C/ Espíritu Santo, 19. (Metro Tribunal) Diferente. Sentado en el suelo. Donativo: 5 €.

Y si os quedáis con ganas de más, aquí hay bastantes más, y  aquí hay unos cuantos 


Fotos: Carlos Osorio

domingo, 19 de septiembre de 2010

Labordeta

Gracias por ponerle música a la libertad

Recuerdos del Bar Sol


Mi abuelo paterno, Carlos, fue el propietario del bar Sol, en la Puerta del Sol esquina con Carretas, desde los años veinte hasta 1974. Esta bonita taberna se habría fundado en los inicios del siglo XX y daba mucha animación a este rincón de la plaza. Pese a que la barra no era muy grande, siempre estaba a rebosar, y desde que mi abuelo puso una máquina de hacer y freir churros (idea pionera entonces), ni te cuento. En la primera foto se me ve a mí en el centro, y a la izquierda mi abuelo con sombrero. La segunda foto, que es de Ragel, muestra en su parte derecha, el comedor, que estaba en la primera planta y donde se comía de vicio (las cocineras eran gallegas, con eso está dicho todo)
En la pancarta de la foto, aunque no se ve bien, dice: "Para comer bien, Bar Sol. Cubiertos a 3 y 5 pesetas"
El bar duró hasta el año 84 en que se convirtió en una de esas tiendas de ropita de usar y tirar. Yo tenía 15 años cuando el abuelo vendió el bar, y la verdad es que lo he echado mucho de menos.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Feliz Otoño!

Dicen que el clima en Madrid son "Nueve meses de invierno y tres de infierno"
Algo de eso hay, pero también hay excepciones. No olvidemos que Junio fue un mes delicioso y Septiembre está siendo suave. Junio y septiembre son meses de luz y paseo.
Paseo por Madrid en Septiembre. Me gusta la luz, ya más rasante que la de verano. Me gusta que todavía la gente va un poco más tranquila de lo habitual. A muchos aún les dura el efecto "verano".
Me gusta ver a los críos saliendo del cole como una bandada de ruidosas palomas. Me gusta ver a los abuelos disfrutando del sol tenue. Me gusta ver pasar gente con encanto. Para eso están las ciudades, para ver gente.
Una publicación anglosajona dice que Madrid es la décima ciudad del mundo donde mejor se vive.
Está bien que te den el décimo puesto. Es como si te dieran un diez.
Lo que no me gusta es que las calles se vuelvan a llenar de coches.
No me gustan las obras absurdas que se hacen en plazas y paseos. Plazas duras. Desiertos de granito. Eternamente reformando lo ya reformado. Y luego, como hay que ahorrar, ahorran en cosas necesarias (sanidad, educación, cultura, limpiezas)
Está bien que los autobuses vayan a llevar wifi. Estaría muy bien que lo llevaran también los interurbanos, que es donde se pasa un rato largo.
Me gusta ir a ver exposiciones y disfrutar de los parques. Me gusta ver los edificios originales y bellos (no los que solo son funcionales), las tiendecitas, las terracitas, que son la sal de los paseos urbanos.
Me gusta que, tímidamente, muy poco a poco, la gente empiece a crear huertecillos urbanos.
Aprecio a la gente que hace cosas para que otros vivan mejor.
Me ha gustado esa persona que ha sujetado la puerta de entrada al  metro para que no me diera en las narices, y además lo ha hecho con una sonrisa. 

 ¡Feliz Otoño!

viernes, 17 de septiembre de 2010

Gran Via, 27

 Gran Via, 27
Edificio Matesanz.
Arquitecto: Antonio Palacios. 1921.

Palacios, el gran arquitecto del Madrid del siglo XX, creó este magistral edificio destinado a comercios y oficinas. Presenta una planta muy sencilla, con un patio circoagonal con estructura metálica cubierto por una vidriera, al que se asoman los ascensores exentos. Locales y oficinas diáfanos para que el cliente los distribuyera libremente.
La espléndida fachada nos da una idea de los grandes proyectos que tenía Palacios para reformar el centro de Madrid. Presencia en fachada de bandas de miradores metálicos inscritos en grandes arcos semicirculares (los órdenes clásicos alternando con nuevos materiales: la sabia innovación que parte de la tradición).  En sus bajos estuvo el Café Spiedum.
En las imágenes, vista de la soberbia fachada y del magnífico interior, con los estupendos ascensores (la del interior la tomé por los pelos, justo antes de que el guarda jurado me echara de malos modos por tratar de hacer fotos)
Sin duda, uno de los edificios más interesantes y mejor compuestos de nuestra ciudad.

 Fotos: Carlos Osorio

jueves, 16 de septiembre de 2010

Gran Via, 25

Gran Via, 25
Hotel Gran Vía.
Arquitecto: Modesto López Otero. 1920.
López Otero fue el creador de la Ciudad Universitaria. Perteneció a la escuela de Madrid y a la joven generación nacionalista. Estuvo influenciado por Lampérez y la Warnerschule. 
Otero realiza este sobrio edificio con estructura metálica. La fachada, lisa y desornamentada enfatiza las líneas verticales creando una alternancia rítmica de macizo y vano. Se utilizó granito para la parte baja y piedra clara en el resto.
La decoración de los paramentos pasa casi inadvertida, pero tiene un cuidado diseño, al igual que en su otra obra, el Hotel Nacional (Atocha esquina al paseo del Prado).        
Foto: Carlos Osorio

miércoles, 15 de septiembre de 2010

La fuente del señor Alcalde

Estooo...Señor Alcalde, perdone que le moleste. ¿Se ha fijado usted en la fuente que hay justo debajo de su despacho?. Sí, sí, esa misma (C/ Alcalá esquina plaza de Cibeles). Desde la fuente se ve su despacho, ergo, desde su despacho se ha de ver la fuente. Pues verá usted, es que la fuente en cuestión lleva años estropeada. Hace años que no se puede beber en ella. Se lo digo porque usted, que tanto habla de sostenibilidad, podría poner un poco de interés en arreglar las fuentes. Así ahorramos tantísima botellita de plástico insostenible. Por si no se ha fijado, le diré que aproximadamente la mitad de las fuentes públicas del centro de Madrid están estropeadas. Nada más. Reciba usted un cordial saludo.

Fotos: Carlos Osorio.

martes, 14 de septiembre de 2010

Casa Mingo


En 1916, la familia asturiana que dirigía las obras de la estación del Príncipe Pío puso en marcha esta sidrería para dar de comer a los obreros. Acabadas las obras, quedó la casa de pitanza para alegría de los madrileños, a los que nos gusta solazarnos en este bonito y sabroso lugar.
Aquí preparan como nadie el pollo asado. También dan lacón, chorizo a la sidra, tortilla y queso de cabrales. Dirección: Paseo de la Florida, 2. (Metro Príncipe Pío)

Fotos: Carlos Osorio.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Las Corralas

Las corralas: edificios genuinamente madrileños.


Las corralas o casa de corredor son edificios populares dispuestos en torno a un patio central alargado, a cuyas viviendas, de pequeño tamaño, se accede por corredores abiertos que dan a dicho patio.
Parece ser que el antecedente más próximo de las corralas serían unas casas con corral o patio de tiempos de los romanos y de los árabes, y es muy posible que se construyesen edificios similares en la antigua Mesopotamia. También estarían emparentadas con los qurralat de los judíos. En el Madrid de los siglos XVI y XVII, con la llegada de una numerosa población atraída por el establecimiento de la Corte, se construyen las primeras corralas conocidas, cuya misión era dar cabida a las gentes sencillas que llegaban a la capital.
Fue en el XVI cuando algunas casas de corredor se alquilan a las cofradías para representar obras de teatro. Surgen corrales como los del Príncipe y La Cruz.
La construcción de las corralas se generaliza durante el siglo XIX para absorber la fuerte inmigración que llega del campo. Es entonces cuando las corralas ganan altura a consecuencia de la especulación, llegando a tener hasta 9 alturas. Benito Pérez Galdós, en su novela Fortunata y jacinta, describe con todo detalle la vida en las corralas de Lavapiés.
Como decía, la corrala es un tipo de vivienda muy característico de Madrid. En la península ibérica sólo hay otros dos modelos de cierta similitud: los corrales de vecinos en Sevilla (de origen musulmán, tristemente derribados en los años 70)  y las ilhas en Oporto (curiosamente, estas últimas tienen el mismo nombre que unos bloques de pisos del tiempo de los romanos: las ínsulas).
En la comunidad de Madrid, las corralas abundan en el casco antiguo de Aranjuez, aunque muchas se han perdido. La influencia de la vivienda popular madrileña llegó a América y  creó las “vecindades” de México, las “quintas” de Venezuela, y los conventillos de Chile y de Buenos Aires.

En las corralas madrileñas del siglo XIX . el hacinamiento de las familias obreras era la tónica general. Los habitáculos constaban de dos habitaciones, con una superficie total que solía ser inferior a los 20 metros cuadrados. El retrete estaba al final del patio y era común para los vecinos de cada planta.
Debido a la deficiente edificación y al mínimo grosor de los tabiques, la intimidad no era una cuestión fácil; sin embargo, las horas de siesta y de sueño se respetaban al máximo. La falta de privacidad podía ser un inconveniente, pero estaba compensada por la solidaridad entre los vecinos. Generalmente, los vecinos se conocían y se prestaban ayuda cuando la necesitaban.
Contra lo que puede pensarse, las corralas no eran edificios especialmente calurosos, ya que la particular disposición de patio y corredores hacía que el calor se suavizara un poco y corriese siempre algo de brisa. En el invierno, el frío también se atempera un poco.

Pese a la importancia incuestionable de este modelo de edificación autóctono, netamente madrileño, no existe hasta la fecha ningún estudio en profundidad sobre las corralas madrileñas. Tampoco está completo el censo de las mismas. Se calcula que puede haber en Madrid unas cuatrocientas corralas.
El desinterés de las diferentes administraciones hacia este modelo de arquitectura popular tuvo un momento feliz cuando, en época de Tierno Galván, las corralas se declararon edificios protegidos.

Las zonas donde más corralas nos quedan son Lavapiés y Embajadores, aunque también quedan casas de corredor en Arganzuela, Tetuán, Chamberí, Maravillas, Carabanchel, Latina y Vallecas.
La corrala más conocida de Madrid es la de la calle Sombrerete esquina a Mesón de Paredes, edificada en 1839, que es visible desde el exterior al haber perdido una parte del edificio. Son muy representativas las de Miguel Servet (hecha en 1749), la de Rollo nº 7 (posiblemente la más veterana, del año 1724), y las de la Ribera de Curtidores.


fotos Carlos Osorio.

Fuentes:

-HAUSER, Philip “Madrid desde el punto de vista médico social. 1902” Editora Nacional.
-RODRIGUEZ, Maite. “Arquitectura tradicional” Ediciones La Librería.
-OLIVER, Miguel. “Recuperar las corralas” Revista de Arquitectura Técnica” 2004.
-CARUNCHO. Luis. “Noticia de las corralas de Madrid”. Imprenta Municipal.
“Las siete vidas de las corralas” Diario EL Mundo. 24-10-2008. Laura Caso y Laura Sanz.
-“Las corralas de Madrid” Diego Tejada Llana.
-Fuentes propias.

domingo, 12 de septiembre de 2010

El Deseado

Paseando por la playa de Viveiro lo volví a ver, y pasé largo rato contemplándolo. Es uno de esos barcos hermosos que se hacían en otro tiempo. Sin duda la belleza requiere la artesanía y el cuidado minucioso, y así fue hecho este barco en 1930, cuando lo construyó la familia de Germán. Germán está orgulloso de su barco, uno de los más antiguos de Galicia, y de vez en cuando se echa a remar por la ria con sus amigos "sesentones" para demostrar que están en plena forma. De nuevo en la vorágine de Madrid, guardo en la retina este bello recuerdo del verano.

Foto: Carlos Osorio.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Para Ángeles

Para Ángeles, en nuestro aniversario.

Para tí, dulce compañera,
porque eres lo mejor que me ha dado Madrid.















Foto: La Rosaleda del Parque del Oeste al anochecer.

jueves, 9 de septiembre de 2010

El Almez del Prado

En la esquina del Museo del Prado con la plaza de Murillo se alza este "peazo" de arbolote centenario, que, por sus muchos achaques, debe llevar varias muletas y cables para no "desarbolarse". Se trata de un Almez (Celtis Australis) cuyo tonco mide 3,5 metros de perímetro, siendo el diámetro de la copa de 25 metros.

Foto: Carlos Osorio.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Alma Café


Alma Café, un sitio agradable donde tomar un té después de ver el museo Reina Sofía. Está en la calle Santa Isabel, 42. Tiene wifi en horario diurno. A diario ofrecen un menú por 9´50 y los findes hay un brunch por 15 € (precios bastante majetes). La decoración abusa un poco de los tonos frios: blanco,gris y metales, pese a ello, el sitio me resulta interesante y, junto con el bar "la Fugitiva" contribuye a revitalizar la calle Santa Isabel, una calle extraordinaria que se estaba quedando un poco en desuso.

Fotos: Carlos Osorio

martes, 7 de septiembre de 2010

La casa de citas del rey felón

Fernando VII tenía, entre otras costumbres muy particulares, la de salir de picos pardos a la menor oportunidad. A tal efecto, organizaba "fiestecillas" a las que invitaba a diversas prostitutas. Durante un tiempo, estuvo utilizando para estos fines el llamado Casino de la Reina, en la actual glorieta de Embajadores; hasta que la reina empezó a sospechar y tuvo que buscarse otro picadero. La elección recayó en la Real Quinta del Canal, una casilla que tenían los reyes junto al Real Canal del Manzanares, en Villaverde Bajo. Como dicha casa estaba lo suficientemente alejada, allí organizaba sus juergas sin ser descubierto. Se comenta que en alguna ocasión apareció por allí el bandolero Luis Candelas, quien compartía los favores de cierta bailarina con el rey felón. 

Hoy, de aquella Real Quinta del canal solo quedan cuatro trozos de muros, como os muestro en la foto, y esos cuatro trozos pronto serán dos, porque la línea del AVE Madrid-Valencia va a pasar justo por en medio de estas ruinas. Quizás esta casa esté ya perdida, pero hay otras instalaciones del Real Canal del Manzanares que siguen en pie, aunque un tanto abandonadas, y que deberían protegerse y restaurarse cuanto antes porque son parte importante de nuestro patrimonio.

Foto: Carlos Osorio.

domingo, 5 de septiembre de 2010

La Gatera de la Villa nº 3

Ya ha salido el número tres de esta estupenda revista de historia matritense que es "La Gatera de la Villa", la cual puedes descargar de forma gratuita haciendo clic aquí.

De nuevo gracias a los autores de la revista.

viernes, 3 de septiembre de 2010

El amor de Carlos III

Pese a que el matrimonio fue concertado, pese a que la reina era jovencísima (14 años) cuando se casó, y pese a que el marido era feo de narices, María Amalia fue el gran amor de Carlos III.
La reina María Amalia de Sajonia tuvo una salud muy delicada, debido a una caída del caballo que sufrió en Nápoles. Ello no le impidió tener 13 hijos.
Amalia heredó de su padre, el emperador Maximiliano de Austria, el gusto por los objetos bellos y fue ella quien propuso a su marido la creación de la fábrica de porcelana del Buen Retiro y la manufactura de vidrio.Estas manufacturas fueron solo una parte de las ingentes realizaciones con las que Carlos III engrandeció y embelleció Madrid.
La mala salud de la reina se complicó con una tuberculosis y falleció.
"Con su muerte, la reina me ha dado el único disgusto serio de nuestro matrimonio"- dijo el monarca.
Carlos III no volvió a casarse nunca más.

Cuadro: María Amalia de Sajonia por Louis de Silvestre (1738. Museo del Prado)

jueves, 2 de septiembre de 2010

El agua y los plásticos

¡Tantas botellas de agua y mira dónde acaban...! Y mientras tanto, Madrid tiene cada vez menos fuentes para beber en las calles. ¿Qué se puede hacer? Pues, de entrada, podemos hacer un par de cosas: anotar las fuentes que están estropeadas, o sugerir las fuentes que debería haber en este meipi, o bien escribir al/la concejal de tu distrito pidiendo una fuente donde haga falta. A más fuentes, mejor calidad de vida en la ciudad y...menos plásticos contaminantes.

Foto: Carlos Osorio

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Casa Ricardo

Excelente tasca chamberilera fundada en 1935. Casa Ricardo, con sus típicos manteles a cuadros, sus fotos y recuerdos del mundo taurino y de los famosos que por allí han pasado, es una casa digna de visitarse. El local es pequeño, y por eso resulta acogedor. Lo ideal es pedir varios platos y compartirlos, así podemos probar sus exquisiteces: el rabo de toro, por ejemplo, las célebres croquetas, las deliciosas parrochas rebozadas acompañadas de pimientos de padrón, unos callos limpios y sabrosos...
Hállase esta taberna en Fernando el Católico número, 31, semiesquina a Galileo.
Fotos: Carlos Osorio.