lunes, 3 de enero de 2011

Ir a esperar a los reyes magos

En Madrid, en los siglos pasados, existió una costumbre burlesca que se llamó “Ir a esperar a los reyes”. Según cuenta Madoz, en su diccionario geográfico de 1847, los pilluelos de la villa buscaban a los, generalmente ingenuos, campesinos recién llegados a la capital (gallegos, asturianos...) y les aseguraban que esa noche iban a llegar los Reyes Magos repartiendo monedas de oro y de plata. Con esta promesa, una muchedumbre acompañaba al incauto en medio de un gran jolgorio y le tenían toda la noche buscando a los Reyes por todo el extrarradio de Madrid. La comitiva solía llevar hachones encendidos y una escalera en la que debía encaramarse el infeliz para otear el horizonte en busca de los Reyes, momento en que arreciaban las burlas. La juerga terminaba al alba en alguna taberna.

Este cuadro de José Castelaro Perea, del Museo de Historia de Madrid se titula "A esperar a los reyes magos en la Puerta del Sol" y refleja esta costumbre burlesca.

1 comentarios:

Bélok dijo...

Toda la vida de marcha los madrileños, de una forma o de otra, siempre inventando algo para estar en la calle de diversión, jajajaja.