sábado, 22 de enero de 2011

La Plaza de Opera: Rectifico

Dicen que rectificar es de sabios, pues bien, voy a rectificar, a ver si me vuelvo sabio de repente (Me parece a mí que...en fin!) Bueno a lo que iba ¿A qué iba?...Ah, sí. El caso es que hace cosa de unas semanas, a la vista del mucho granito que inundaba la plaza de Isabel II, hice una crítica en la que mostraba mi desacuerdo con "un nuevo desierto de granito".
La verdad es que con precedentes tan nefastos como la plaza de Callao o la de Las Cortes, no me esperaba nada bueno. Sin embargo, ahora, a pocas fechas de concluirse las obras, tengo que decir que no es un nuevo desierto. Esta vez habemus plaza. Se han plantado árboles caducifolios (que dan sombra solo cuando hace falta, en el buen tiempo) se han puesto farolas fernandinas, acordes con el entorno histórico, se han instalado bancos cómodos de madera para sentarse, con su respaldo y todo, y hay hasta una fuente. Hombre, a mi me hubiera gustado alguna planta de flor, que es que parece que nos hemos vuelto alérgicos a las flores, o de olor (Con lo bien que huele el romero en flor) Ahora, esperemos que el espacio que se ha ganado para el viandante no se llene de chiringuitos comerciales, como se acostumbra.

Foto: C. Osorio.

3 comentarios:

Mercedes dijo...

Hola Carlos, pues es una buena noticia, muchas gracias. Hace tiempo que quiero ir a ver qué tal, la última vez que pasé por allí fue estas Navidades, y de momento lo único que vi fue el granito cubriéndolo todo.
En el País de hoy, en una sección que llaman modernamente "Tendencias", dicen que las plazas ya no quieren ser duras (o algo así).
A ver si es verdad.

J. J. Guerra Esetena dijo...

Hola Carlos!!

La última vez que fui a Ópera coincidió con tu anterior post. Me llevé la misma impresión que tú (un nuevo granitazo). Ahora con lo que cuentas, me creo nuevas expectativas.... pero, como Santo Tomás, tengo que velo para creerlo!!! A ver si me paso por allí...

Muchas gracias. Un abrazo, Jesús

el osorio dijo...

Ojalá, Mercedes y Jesús, que la nueva plaza de Opera signifique un cambio de tendencia hacia plazas civilizadas y bellas.