Una de las tascas típicas con más sabor madrileño está en la calle de Santa Engracia nº 70.
Esta es una de las treinta y seis bodegas que llegó a abrir en Madrid, a fines del XIX, Rafael Fernández, con el nombre genérico de la localidad toledana de La Ardosa.
En la fachada nos sorprende un precioso mural de azulejos, obra de Alfonso Romero.
Los parroquianos del barrio se dan cita para echar una cañita o un vermú de grifo, charlar un poco y seguir la marcha cotidiana.
Fotos: Carlos Osorio
martes, 1 de febrero de 2011
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1 comentarios:
¡Cómo me gustan estas bodeguitas!
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