martes 28 de junio de 2011

La rodaja de pepino en la frente

Lo vi hace años en algunos pueblos de la mitad sur de España. Coges un pepino, cortas una rodaja fina, de unos tres milímetros de grosor, y te la pones en mitad de la frente. No se cae; el pepino es adherente. Inmediatamente sientes un frescor por todo el cuerpo que da verdadero gusto. Si el pepino lo has sacado de la nevera, más que frescor lo que sentirás será auténtico frío. La sensación dura entre quince minutos y media hora, y se debe a la gran cantidad de terminaciones nerviosas que pasan por esta zona, zona que los orientales llaman "el tercer ojo". Aprovechemos ahora, que gracias a la Merkel, el pepino está barato.

4 comentarios:

Miguel Ángel de Móstoles dijo...

¡Leches!, ¡lo voy a probar!

El ángel de Olavide dijo...

Buena idea Carlos. Bajaré un tupper con unas cuantas rodajas de pepino a la próxima asamblea populae del sábado. Si funciona diré que es idea tuya. Si no funciona diré que no me acuerdo quien me lo dijo...

Carmen dijo...

Tienes toda la razón. Más sano que el aire acondicionado, más barato y a la vez nos tomamos un descanso. En verano era fácil ver a mi abuela durante la siesta con la rodaja de pepino en la frente.

Un saludo.
Buen verano.
Carmen

el osorio dijo...

Saludos, Miguel Angel y carmen. Angel, ten por seguro que funciona.