miércoles, 29 de mayo de 2013

El Bogui Jazz, en Barquillo




Este sitio es una gozada y es muy recomendable para aquellos a los que les gusta el jazz, y otras músicas como el Boogie, Disco, Soul-Funk 80s, Electro, New Jack Swing, Early House, etc.


Me lo recomendaron Mari Carmen y Eduardo, y la verdad es que reune condiciones a tener muy en cuenta:
buenos grupos en directo, una sala de tamaño tirando a pequeño, para no perderse ni un detalle de la actuación, el público asistente tiene una cultura y no habla a voz en grito mientras toca la banda, la atención es buena y los precios ajustados.



Es más, en esas tediosas tardes de domingo en que uno no sabe donde meterse, aquí suelen tener una programación que te entona y predispone para afrontar la semana con buen ritmo.

c/ Barquillo, 29. Madrid 28004 
Metro: Chueca (Línea 5) y Banco de España (Línea 2)


Las fotos color son de mi amiga Mari Carmen Arriero.





lunes, 27 de mayo de 2013

El Pozo de Luis Candelas



En una corrala de la calle Provisiones, en Lavapiés, se halla un viejo pozo, ya sin uso, al que los viejos vecinos del barrio conocen como "el pozo de Luis Candelas"
El pozo ya no se usa y en su brocal de granito han plantado unas hiedras que crecen alegremente.


Me comenta un vecino que en este pozo era donde el célebre bandolero madrileño escondía el botín que luego repartía entre los pobres de su barrio.
La historia, con visos de leyenda, me parece muy bonita, y más en estos tiempos en que se hace justicia al revés, es decir, se le quita el dinero a los pobres para dárselo a los ricos.


No hay datos para afirmar que Luis Candelas repartiese el botín con los pobres, pero sin duda fue un bandolero muy popular, que nunca usó la violencia, solamente el ingenio, y que aligeraba el bolsillo de una clase aristocrática que vivía en la opulencia y mantenía al pueblo en la miseria.
El mito del bandolero madrileño de comienzos del siglo XIX permanece vivo en el barrio que le vio nacer.
En Inglaterra han sacado un gran partido al mito de Robin Hood, cuya mera existencia es bastante improbable. Allí hay una gran industria montada en torno a este personaje legendario (cine, literatura, parques, recuerdos...)
Y yo...pues, hombre, a veces pienso que no sería mala idea que le sacásemos un poco de jugo a este mito madrileño, mucho más divertido y evocador que el del cansino arquero de Sherwood.

Fotos: Carlos Osorio

domingo, 26 de mayo de 2013

Me duele la Sanidad



De verdad que yo me sentía orgulloso de nuestra Sanidad Pública.
Hasta gente importante como los presidentes Clinton u Obama enviaron delegaciones para estudiar nuestro modelo de Sanidad no hace mucho tiempo.
No dudo, nadie duda, que había que racionalizar el gasto.
Pero lo que se está haciendo va más allá.
Ya me lo temía cuando hace cinco años privatizaron por primera vez la gestión de uno de los distritos sanitarios: el siete, que es el mío.
Poco a poco, los médicos con más experiencia fueron jubilados o trasladados y los sustituyeron por médicos recién licenciados o contratados en los países del hemisferio sur.
La razón, como puedes suponer, no era mejorar la calidad de la asistencia, sino gastar menos en la salud de los pacientes.
De la noche a la mañana se "perdieron" los expedientes clínicos de la mayoría, te cambiaban de médico cada mes, los análisis clínicos ya no eran tan minuciosos...
Eso, eso mismo es lo que ha decidido aplicar ahora en toda la Comunidad de Madrid.
Daba pena ver cómo se deshacían hace poco de los 700 médicos veteranos de nuestra ciudad, sin una mala carta de agradecimiento, sin darles tiempo a despedirse de sus pacientes, sin permitirles que formaran a los nuevos médicos.
Da pena que un trabajo tan hermoso como curar a los seres humanos lo conviertan en algo agobiante y estresante, que es lo que están haciendo.
Esto es lo que sucede desde que la atención médica ya no la dirigen los médicos, sino unos especialistas en marketing de una empresa de capital riesgo.
Todo para ahorrar un dinero tan escaso que si lo comparamos con los cientos de miles de millones empleados para intentar llenar el pozo sin fondo de la banca, produce dolor.


sábado, 25 de mayo de 2013

La Gatera de la Villa nº 13



Los interesados en temas madrileños tenemos a nuestra disposición, gratuitamente, el nuevo ejemplar de la revista "La gatera de la Villa"
que puedes decargarte aquí.

Los gateros presentan el número 13 de esta forma:

La Gatera de la Villa nº 13

Que en La Gatera de la Villa no padecemos de triscaidecafobia bien lo prueba este nuevo número de nuestra revista, que tiene a gala el ocupar el puesto trece de la que esperamos sea una larga sucesión.
Entrevistamos al fotógrafo y escritor José Escudero - autor entre otros libros de "Misterios y enigmas de Madrid" -, los chicos de Afotando nos dan su visión de nuestra ciudad a través de un estupendo reportaje fotográfico, os presentamos el árbol más antiguo de Madrid y os contamos qué ocurrió cuando se instalaron las primeras papeleras y evacuatorios en la vía pública. Para los amantes de la arquitectura os traemos una nueva entrada de nuestro dicciogato y para los más peques de la casa un precioso cuento, escrito por Adriana Sánchez Garcés, creadora de la entrañable María Manuela de las Vistillas. el hada niña.  Recorreremos el Madrid de Alatriste y recordaremos con un toque nostágico como era el Canalillo, ... 

viernes, 24 de mayo de 2013

¡Cielos!



Ir mirando al cielo puede tener sus inconvenientes: te puedes pegar un morrón con las baldosas mal colocadas de nuestras aceras; pero puede tener también sorpresas muy agradables, como las que yo he tenido en esta semana.
El lunes, mientras los paseantes iban cabizbajos y refunfuñando contra la llovizna que caía, se me ocurrió levantar los ojos al cielo y me encontré con este doble arcoiris.


El martes me quedé fascinado con la puesta de sol que se veía desde mi balcón.


Esta primavera el cielo está especialmente creativo con sus exhibiciones de luz y color.
Siempre lo he pensado: la naturaleza es la mejor artista.
Y es que nuestro cielo madrileño, en cuanto sopla el airecillo serrano y se lleva la boina de humo,
¡es una belleza!


Fotos: Carlos Osorio.

jueves, 23 de mayo de 2013

Flamenco en la taberna



Poco a poco, el flamenco va recuperando lugares que le son propios, como las tabernas.
La taberna más antigua de Madrid: Antonio Sánchez, programa cada viernes por la noche unas sesiones flamencas que se disfrutan con intensidad dada la cercanía de los bailaores y cantaores con el público.


Por un precio módico se puede tomar una bebida y una tapa y presenciar uno de estos espectáculos tan nuestros.
Antonio Sánchez está en Mesón de Paredes nº 13, junto a Tirso de Molina.

No es esta la única oportunidad de asistir a un espectáculo de cante y baile flamenco al alcance de nuestro escaso tiempo y no menos escaso bolsillo.
En Madrid tenemos la suerte de contar con locales como El Cafetín La Quimera, El Candela, Casa Patas,
Villa Rosa, etc...
Ojalá que más tabernas se apunten a esta recuperación de un arte inimitable, único en el mundo como es el flamenco.
El flamenco en Madrid empezó en las tabernas y vuelve a ellas.

Fotos: Carlos Osorio


miércoles, 22 de mayo de 2013

La leyenda de la calle Válgame Dios



Un suceso muy curioso da nombre a esta calle del barrio de Chueca.
Allá por los siglos medievales, en una noche de luna crecida, dos hombres se encaminaron hacia el convento de San Francisco en busca de un sacerdote para auxiliar a un moribundo. 
El sacerdote se hizo acompañar de un lego y este, desconfiando de los dos hombres, cogió una espada y la escondió entre su ropaje. 
Deambularon por los sitios mas alejados hasta que llegaron a las afueras de la Villa y fue entonces cuando los dos hombres apresaron a los religiosos vendando los ojos al sacerdote y atando al lego. Los hombres llevaron al cura hasta una cabaña situada en esta zona y le ordenaron que confesara a una mujer a la que tenían retenida y que bautizara después al hijo de esta, pues, según le manifestaron, ambos iban a morir.

El sacerdote cumplió con lo que le mandaban. Mientras tanto, el lego se desató como pudo y fue en busca del religioso. De repente, a orillas de un pequeño barranco oyó un grito "¡Válgame Dios!" era la voz de la mujer a la que intentaban matar los dos malhechores. El lego llego a tiempo de impedir el asesinato poniendo en fuga a los agresores. 

De vuelta al convento la mujer les contó que esos dos hombres eran sus amantes y el niño era producto de su relación con un tercero.
Cabe suponer que serían entonces el sacerdote y el lego quienes exclamarían al unísono lo de “Válgame Dios”.
Y es que esta expresión que en sus orígenes significaba "Socorro" ha paso a querer decir algo así como: "Qué barbaridad". 
Las gentes, al conocer este hecho dieron a aquel barranco el nombre de Válgame Dios.

martes, 21 de mayo de 2013

Informe histórico sobre el palacio de la Duquesa de Sueca, a punto de ser derribado



Álvaro Bonet, vicepresidente de la asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio ha elaborado un interesante informe histórico artístico sobre el Palacio de la Duquesa de Sueca, que está próximo a ser derribado por el Ayuntamiento de Madrid, ante la pasividad de los organismos institucionales que "velan" por nuestro Patrimonio.

sábado, 18 de mayo de 2013

Derribo del palacio de la Duquesa de Sueca



Hace unas semanas lamentábamos el derribo de la casa palaciega de Embajadores nº 18.
Ahora van a derribar el palacio de la Duquesa de Sueca, en la calle Duque de Alba, junto a Tirso de Molina.
El palacio de la duquesa de Sueca fue construido en 1781 por el arquitecto Antonio de Abajo.
Ha pasado por varios usos. Fue colegio de humanidades de don Francisco Serra en el XIX y fue cuartel durante la guerra civil.
Ha sido uno de los edificios históricos característicos de la zona del Rastro.
El edificio, perteneciente al Ayuntamiento, llevaba años pendiente de obras de consolidación y rehabilitación, pero no se ha hecho nada para impedir su deterioro.
Eso sí, solamente en vigilancia del inmueble, el Consistorio ha gastado en los dos últimos años la cantidad de 5 millones de euros, aproximadamente la mitad de lo que hubiese costado rehabilitarlo.
El abandono de los edificios históricos de propiedad municipal (hay varios edificios del casco histórico en estas condiciones) nos preocupa seriamente a los que amamos el patrimonio histórico artístico de nuestra ciudad.
Una ciudad como Madrid, orgullosa de su arte y de su historia, no puede permitir que se traen así los monumentos que son propiedad de todos los madrileños.
Para colmo, la nueva ley de Patrimonio Histórico de nuestra Comunidad facilita el derribo de edificios, lo que es un lamentable contrasentido.


Foto: El país.


Rosquillas de San Isidro




Las rosquillas de San Isidro propiamente dichas y sabrosamente zampadas son unas rosquillas redondas con o sin agujero que llevan encima una costra de azucar y limón, ligeramente amarillenta. Se llaman de San Isidro, pero también se las conoce como listas y "de la tía Javiera" por ser esta la mujer que las puso de moda.
Además, en estas fechas se venden otras rosquillas: las tontas, que no llevan costra de azúcar y suelen tener un gusto anisado; las francesas, que llevan almendra; y las de Santa Clara, que se venden en las fiestas de toda España.
¡Que aproveche!




miércoles, 15 de mayo de 2013

San Álvarez


El visitante de la iglesia de San Andrés de Madrid se queda atónito al ver, en el altar dedicado a San Isidro, que el santo patrón de los madrileños es ni más ni menos que el ex-alcalde Álvarez del Manzano. 
La sorpresa continúa viendo que Santa María de la Cabeza es doña María Eulalia, la mujer de dicho alcalde y que una serie de pinturas de santos repartidos por la iglesia representan a conocidos periodistas de la COPE y otros medios afines a esta emisora.
Hombre, no está de más tener un poco de imaginación y de humor en esta vida, en eso estamos de acuerdo, pero, el devoto de San Isidro que se acerque a esta parroquia a rezarle a su patrón, puede por momentos tener un cierto estado de confusión y en lugar de pedir gracias espirituales podría tal vez pedir cosas terrenales que no vienen al caso:
"Mi señor San Isidro, me ha llegado un recibo del vado de vehículos que tengo en mi garaje que no se corresponde con lo que yo debo pagar..."


¡Cosas del cesaropapismo!
¡Cosas que suceden en Madrid!

martes, 14 de mayo de 2013

1620: el año en que cerraron los teatros



A finales del siglo XVI, los corrales de comedias del Príncipe (actual teatro Español, en la plaza de Santa Ana) y de la Cruz (que estuvo en la calle Espoz y Mina) arrasaban con una estupenda programación teatral cuyos libretos estaban escritos por los mejores escritores españoles del Siglo de Oro.
El éxito de estos dos teatros motivó que se abrieran otros cuatro corrales de comedias en Madrid.
El hecho no pasó desapercibido a los poderes públicos, quienes en 1620 establecieron unos impuestos elevadísimos a los teatros, pensando que iban a sacar una buena tajada. 
El resultado no se hizo esperar, cuatro de los seis teatros cerraron sus puertas al poco tiempo y los otros dos, el del Príncipe y el de la Cruz, fueron de mal en peor hasta que, para evitar su cierre, el Ayuntamiento tuvo que hacerse cargo de los mismos.
No sé, no sé,... pero yo juraría que esta historia me recuerda a algo...algo que está sucediendo en nuestros días.

lunes, 13 de mayo de 2013

Los mejores helados de Madrid




Vamos a rendir un merecido homenaje a uno de los grandes inventos de la humanidad: el helado artesano. 
Hete aquí, amigo lector-a, una selección de las heladerías más cualificadas de esta cremosa capital.

Las mejores heladerías de Madrid

- Los Alpes: en la calle Arcipreste de Hita nº 6 (Moncloa) la heladería veterana, fundada en 1950 por Pedro Marchi y su mujer Marcelina Ladero, descendientes de un heladero italiano que se instaló en Madrid. Enorme carta de sabores realmente logrados:  limón, avellana, también el de pistacho, el de arroz con leche, el de arándanos...Utilizan leche fresca de primera calidad y productos escogidos.
Y en la puerta, el carrito del helado con el que empezaron el negocio.

Napoli: en la Avenida Ciudad de Barcelona nº 19 (Metro Menéndez Pelayo) Artesanía y creatividad para una de nuestras mejores heladerías, con gustos tan curiosos y originales como boletus, aceite de oliva, cerveza belga, mascarpone con higos, pétalos de violeta, ketchup...




La Bonata: Plaza de Chueca nº 8. Un artesano holandés prepara sabrosos helados de sabores tan curiosos como el de galleta maría o un helado que sabe a perfume: el de bergamota, además, buen granizado de limón.

-Sani Sapori: C/ Lavapiés, 31. Freda Lo Giudice fabrica helados italianos con maestría artesanal. Utilizan frutas ecológicas y azúcar de caña.

-Alboraya. C/ Alcalá, 125 (metro Príncipe de Vergara) Siguen la rica tradición heladera valenciana desde hace 30 años. También horchata de primera.






-La Gelatería di Ángelo: Paseo de Yeserías nº 41. La Gelatería de Ángelo di Santis, abierta en 2002,  también se basa en la calidad artesana y destacan los helados de fruta natural y los sin azúcar.

Giuseppe Ricci: C/ Huertas nº 9 (Cerca plaza Santa Ana) Helados de cuidados sabores. También helados salados como el de aceitunas y dietéticos con soja y sin lactosa. Calipos con un 30% de fruta.

Gelateria La Romana: En Paseo de la Habana, 27. Franquicia de una buena heladería de Roma regentada por la familia Zucchi. Helados como el de zabaglione (vino dulce), el de panna cotta o manzana verde. 

Sienna: en la calle de Narváez nº 62. (Metro Ibiza) El helado apetecido al volver de un paseo por El Retiro. Avellana, turrón, chocolate extra, mandarina, cava...slurp!



-Freddo Freddo, en Padre Damián, 15, ricas cremas y chocolates estilo italiano y también línea dietética.

Giangrossi: Velázquez nº 41 y Cava Baja, 40. Helados argentinos al modo italiano. Con sus característicos sillones y una selección muy atractiva: té verde, mandarina con zanahoria, lima y jengibre...

-Palazzo, en Puerta del Sol, 11, (con 30 años de antigüedad)

-Mistura, en Augusto Figueroa, 5 (Bajos en grasas y con toppings)


Recomendaros también los helados de algunas pastelerías, como Pomme Sucre que se ha hecho cargo de la marca Bruin, aquellos recordados helados que durante décadas refrescaron el Paseo de Rosales y que lamentablemente cerraron hace unos años. 
También los de El Riojano, en la calle Mayor, 10 (metro Sol) preciosa pastelería del siglo XIX.


Sin duda me he dejado alguna buena casa de helados en el tintero, es difícil abarcarlo todo, así que os agradezco vuestras sugerencias.

Madrid es una ciudad muy heladera (a veces incluso heladora), ya desde el lejano tiempo de los Austrias, cuando se traía la nieve desde el Guadarrama para confeccionar los sorbetes y mantecados que tanto gustaban a la Corte. En los últimos años los madrileños nos estamos quedando helados un día sí y otro también oyendo las noticias; por lo que no está de más tratar de endulzarnos un poquito la vida con un buen helado.


jueves, 9 de mayo de 2013

Pequeña cocinera, el placer de cocinar




Marian Láinez es una cocinera que disfruta enseñando a cocinar.
Su pequeño y agradable taller está en la calle San Vicente Ferrer nº 90 (metro Noviciado)



Aprender a cocinar la comida de cada día y platos sugestivos más elaborados es fácil, solo hay que apuntarse a uno de los cursillos que organiza Pequeña Cocinera


Y lo bueno es que al final disfrutas comiendo lo que has aprendido a cocinar en buena compañía.
¡Que aproveche!


martes, 7 de mayo de 2013

El Real Sitio de La Florida



¿Sabrías situar en Madrid el Real Sitio llamado La Florida?
Pues... no es tan difícil como puedas pensar. Veamos ¿Qué lugar conserva el nombre de La Florida?
¡El Paseo de la Forida!, muy bien, junto a la estación del Príncipe Pío.
Allí estuvo la preciosa finca de la Florida, que se extendía ladera arriba hasta la actual Plaza de España y el actual paseo de Rosales (La puedes ver en la esquina superior izquierda del mapa que hizo Frederic de Wit en 1635). Los primeros propietarios, allá por el siglo XVII vendieron la finca a la marquesa de Castel-Rodrigo, casada con un noble italiano al que llamaban el Príncipe Pío.
De ahí el nombre de la estación de tren que se hizo tiempo después.


Este cuadro, guardado en el Museo de Historia, nos muestra la posesión de La Florida, con el palacio, los jardines, y el río Manzanares en primer término. El camino de arena que hay a la izquierda es el actual paseo de La Florida.
Pues bien, esta finca, con el palacio que hicieron los marqueses de Castel-Rodrigo, la compra el rey Carlos IV. El monarca compró también la finca colindante de la Moncloa y en estos terrenos estableció el Real Sitio de la Florida.


La urbanización de la zona en el siglo XIX cambió por completo la fisonomía de estos terrenos. 
En 1859 se hizo la Estación del Norte, también llamada del Príncipe Pío, sobre lo que había sido el palacio de La Florida.


Entonces...¿Debemos dar por desaparecido el Real Sitio de la Florida?
Pues hombre, en términos generales sí ha desaparecido, y la zona ha sufrido transformaciones muy poco afortunadas. Pero ojo, que no todo ha desaparecido. Nos quedan unos cuantos vestigios del Real Sitio.
En primer lugar el magnífico Parque del Oeste, que ocupa los terrenos de La Florida.


Nos queda también la ermita de San Antonio de La Florida, mandada hacer por Carlos IV y decorada al fresco por Francisco de Goya.


También permanece en su sitio, ya sin uso, la Real Fábrica de Loza de La Moncloa.


Y el cementerio de La Florida, donde fueron enterrados los patriotas fusilados el 3 de Mayo de 1808.


Y ya puestos, podríamos añadir el palacio de La Moncloa, que perteneció al Real Sitio, aunque el palacio original fue destruido en la Guerra Civil y posteriormente se hizo un palacete bastante diferente.


Bueno, con estos datos espero que puedas hacerte una idea de un palacio y unos jardines que constituyeron todo un Real Sitio, el Real Sitio de La Florida.






jueves, 2 de mayo de 2013

Juan Malasaña




Juan Malasaña fue uno de los héroes populares que se enfrentaron al ejército invasor de Napoleón el 2 de Mayo de 1808.
El y un centenar de vecinos, unidos a los militares Daoiz, Velarde y Ruiz resistieron durante unas horas al poderoso ejército napoleónico en el parque de artillería de Monteleón.
Juan era hijo de un francés inmigrante en Madrid, a pesar de ello, su indignación con el comportamiento de los invasores le hizo sumarse a la revuelta del pueblo de Madrid.


Juan nació en la villa de Vallecas, según consta en su acta de nacimiento:

"En la Yglesia Parroquial del Sr. San Pedro Advincula de este lugar de Vallecas, a once días del mes de febrero del año de mil setecientos cincuenta y nueve: Yo, Don Miguel Rodríguez, Cura economo de dicha Iglesia, baptizé solemnemente a un niño que nació el día ocho de este presente mes y año de la fecha, hijo de Francisco Malasaña, natural de Mialet, en Francia, Obispado de Clarmont, y de Bernarda Pérez, natural de este de Vallecas, legítimamente casados, y vecinos de este lugar, púsele por nombre Juan de Mata, fué su padrino Antonio Sasatra. Vecino de este dicho lugar, avisele el parentesco espiritual y más obligaciones y lo firmé.

Dn. Miguel Rodríguez."

Vallecas tenía una nutrida colonia de franceses que se dedicaban sobre todo a fabricar el buen pan que se comía por entonces en Madrid. Sus padres fueron panaderos.
Juan malasaña se casó en la iglesia de San Martín con una vecina de Madrid, Marcela Oñoro y tuvo al menos una hija: Manuela Malasaña Oñoro.

Grabado de época sobre el 2 de Mayo

No sabemos gran cosa sobre nuestro héroe, debido a las carencias que tenemos en la historiografía madrileña, carencias que poco preocupan a quienes podrían otorgar los medios para remediarlas.
Su apellido Malasaña es una españolización del apellido francés Malesange. 
Seguramente fue panadero como sus mayores.
Vivió en la calle de San Andrés, junto a la actual plaza del 2 de Mayo, en torno al número 24 actual de esta calle.
Muy cerquita de su casa, en la esquina de Divino pastor había una panadería regentada por franceses, por lo que tengo la sospecha de que Jean Malesange podría tener algo que ver con estos tahoneros.

Lo que sí sabemos es que combatió en el parque de Monteleón (actual plaza del Dos de Mayo) y que probablemente murió allí luchando con valentía.

El Dos de Mayo. Cuadro de Sorolla

En agradecimiento a su entrega, Madrid le dedicó una calle, la calle Juan Malasaña, que hoy se llama Manuela Malasaña.
Con el tiempo, las gentes se fueron olvidando de Juan y ganó importancia el mito de su hija Manolita, un mito revestido de leyenda, y los madrileños pidieron que la calle pasase a ser de Manuela.


Manolita murió también el dos de Mayo, a los 17 años. El mito quiere que ella estuviese combatiendo junto a su padre, pero no hay datos que lo corroboren. Probablemente fue una víctima colateral. Ella habría estado encerrada en su taller de costura y al salir fue interceptada por unos soldados. Como estaba prohibido llevar objetos punzantes y ella llevaba unas tijeras, por ser estas necesarias para su oficio, fue fusilada.
La leyenda dice que los soldados trataron de abusar de ella y como no se prestó la mataron. Entonces su padre la habría vengado, tal como refleja un cuadro.
Juan Malasaña tiene hoy una plaza dedicada en la villa de Vallecas.
Pero su nombre, unido al de su hija y al de los madrileños que lucharon por su libertad, no debe ser olvidado.




miércoles, 1 de mayo de 2013

Hace doscientos años: el final de una guerra



Hace 200 años, en 1813, terminó la Guerra de Independencia Española contra la invasión napoleónica.
La guerra dejó al país destrozado: los campos abandonados, la flota hundida, la ganadería desaparecida, las industrias destruidas, cerca de 700.000 muertos por la guerra, el hambre y las epidemias.


Napoleón pensaba que invadir España iba a ser un como un agradable paseo.
Se llevó un gran chasco. Había neutralizado al ejército y a los reyes, pero no contaba con la reacción del pueblo español.
Suyas son estas palabras:

Esta maldita Guerra de España fue la causa primera de todas las desgracias de Francia. Todas las circunstancias de mis desastres se relacionan con este nudo fatal: destruyó mi autoridad moral en Europa, complicó mis dificultades, abrió una escuela a los soldados ingleses... esta maldita guerra me ha perdido.



Los españoles hicieron causa común contra los invasores. En el Bruch, en Vitoria, en Bailén, en Ciudad Rodrigo, en Madrid, todos tenían el mismo ideal: la libertad.
La guerra hizo un daño tremendo al país, pero creó en los españoles un fuerte sentimiento de unidad.
En ese momento, nuestra historia dio dos pasos hacia delante: la Constitución de Bayona, de 1808, y la Constitución de Cádiz, de 1812.


Si la guerra fue terrible, la posguerra aún lo fue más. Solo en Madrid 20.000 personas, entre ellas muchos niños, murieron de hambre.
Para colmo de males llegó el infame tirano Fernando VII y tiró por la borda la Constitución y las libertades de que nos habíamos dotado los españoles. 
Los pocos intelectuales que escaparon del patíbulo tuvieron que marcharse del país.
Viendo la debilidad en que se encontraba España, los territorios americanos aprovecharon para independizarse. Por las mismas razones, Europa dejó de contar con España en la toma de decisiones.


Hace doscientos años terminaba una guerra y comenzaba una pesadilla:
El siglo XIX fue una sucesión de guerras entre los absolutistas y los liberales, entre los conservadores y los progresistas.
La guerra civil de 1936 fue el último coletazo de esta locura que enfrentó a unos españoles contra otros.
Conozcamos la historia y aprendamos de ella, porque quien olvida la historia está condenado a repetirla.