viernes, 27 de abril de 2012

El tranvía 477


El tranvía 477 es un precioso vehículo de 1928 restaurado y expuesto al público en el vestíbulo de la estación de metro de Pinar de Chamartín.
Es del tipo Charleroi construido por la sociedad Franco-Belga de La Croyère.
Admitía 37 viajeros, 16 de ellos sentados.


Estuvo en servicio hasta los años sesenta, aunque fue utilizado después en diversos actos conmemorativos.
Este vehículo es muy similar al 503, que es el que aparece en las películas Doctor Zhivago y Las bicicletas son para el verano.
La primera línea de tranvías hacía el recorrido desde la calle Serrano hasta la Puerta del Sol, siendo prolongada posteriormente hasta el barrio de Pozas ( en Argüelles)


Los tranvías madrileños circularon entre 1871 y 1972.
Los primeros eran de tracción animal, tirados por mulas.
En 1879 se estrenan los tranvías de vapor, y veinte años más tarde, en 1899 salieron los tranvías eléctricos.
Las últimas líneas en servicio fueron: San Blas-Plaza de Castilla, Estrecho-Peñagrande, Pueblo Nuevo-Pegaso y Estrecho-Fuencarral.

Fotos: Carlos Osorio

jueves, 26 de abril de 2012

Café Ajenjo


Me gusta el Café Ajenjo porque es un sitio tranquilo, agradable, ideal para mantener una larga conversación con tu gente.
Decorado en un evocador estilo retro, la música suave y los sillones invitan a la charla sosegada, algo que no es fácil de disfrutar en una ciudad donde, a menudo, los locales parecen diseñados para consumir deprisa y largarse, eso cuando no te impiden la normal conversación con una música estruendosa.


Me gusta tomar uno de sus variados tés con una porción de tarta o unas pastas caseras, hechas por ellos. 
El nombre de Ajenjo nos recuerda a esa planta anisada base de numerosos licores en todo el mediterráneo (En España la absenta, en Grecia el Uzo,  wermut, origen de la palabra vermút, significa ajenjo en alemán)


Me cuenta Helios, que él y su familia llevan al frente del café desde 1978.
Pues,... que cumplan muchos más.
Está en la Galería de Robles nº 4, entre las calle de Ruiz y Monteleón (Malasaña)


Fotos: Carlos Osorio.

miércoles, 25 de abril de 2012

La fuente y la botella


Estooo...Señora Alcaldesa, con los debidos respetos. ¿Se ha fijado usted en la fuente que hay justo debajo de su despacho? Sí, sí, esa misma (C/ Alcalá esquina a Plaza de Cibeles)
Desde la fuente se ve su despacho, ergo, desde su despacho se ha de ver la fuente. 


Pues verá usted, es que la fuente en cuestión lleva mucho tiempo estropeada. Hace años que no se puede beber en ella. Se lo digo porque usted, que habla a menudo de sostenibilidad y de medio ambiente y que tiene poder para ello, podría  mandar que arreglaran esta y las demás fuentes estropeadas de Madrid, que son más de la mitad. 
Así ahorraríamos tanta botellita de plástico insostenible. 



Yo, si tengo que elegir entre la botella y la fuente, me quedo con la fuente.
(y no me malinterprete, no le estoy hablando con segundas)
Suyo Afectísimo.

Fotos: Carlos Osorio.
Fotos 1 y 2: Fuente junto al Palacio del Ayuntamiento
Foto 3: botellas arrastradas por el río al sur de Madrid

martes, 24 de abril de 2012

La Taberna de Los Gabrieles


Abierta en 1897, la taberna de los Gabrieles ha sido una de las tabernas más encantadoras de Madrid gracias a los fabulosos murales de cerámica que decoran sus paredes.


Los murales son obra de los artistas Alfonso Romero, Enrique Guijo, Juan Ruiz de Luna y Rajel, quienes, proviniendo de Andalucía, decoraron diversos comercios madrileños en el primer tercio del siglo XX. Los artistas Guijo y Romero tenían un taller en la calle Mayor y un horno de cerámica en Carabanchel. La genialidad, la imaginación y el encanto de estos azulejos los convierten en su mejor obra.


Es este un antiguo café cantante cuyo nombre: gabrieles,  hace alusión a los garbanzos, dieta fundamental de los madrileños de entonces.



Aquí se organizaban juergas flamencas a las que acudían los noctámbulos y muchos artistas  y toreros como Julio Romero de Torres, Zuloaga, Sánchez Mejías, El Gallo, Pepe el de la Matrona, Antonio Molina, Fosforito, La Niña de los Peines, El Habichuela y Antonio Chacón.
El general Primo de Rivera se dejaba ver por aquí, y en cierta ocasión también acudió el general Franco.
Asimismo hubo otro tipo de juergas protagonizadas por señoritos que buscaban especialmente la compañía femenina. Cuentan las gentes que en el sótano, en alguna ocasión, se improvisó una plaza de toros en la que algunos hombres fingían torear a mujeres sin ropa.



Va para nueve años que Los Gabrieles se cerró para la reforma del edificio. Los azulejos fueron desmontados uno a uno y guardados en un almacén. 
La reforma se ha demorado por la crisis, y una vez finalizada, los azulejos han sido restituidos en su lugar.
En estas últimas semanas ha habido cierta polémica sobre si la restauración se había realizado conforme a la máxima protección de que gozan los azulejos. El ceramista Marcos Montes afirmó que nunca deberían haberse desmontado individualmente, ya que esto produce daños a las aristas de los mismos. Por su parte, los restauradores creen haber hecho su trabajo con todo cuidado.


Recientemente este edificio fue ocupado por un colectivo en defensa del derecho a la vivienda digna.
Esperamos que pronto podamos disfrutar de nuevo de esta joya, una de las mejores creaciones de arte azulejero que tenemos en Europa.

Fotos: Luis Agromayor, El País, Anónimas.
 Los Gabrieles se halla en Echegaray, 17.

viernes, 20 de abril de 2012

Aleluyas y Pliegos de Cordel


Las Aleluyas, Pliegos de Cordel o Romances de Ciego son tres formas de hablar de lo mismo: de la costumbre de narrar historias en verso e ilustrarlas con imágenes.
Parece ser que la primera modalidad de estas historietas fueron las Aleluyas, unas hojitas con dibujos y versos alusivas a Jesucristo que se entregaban en las iglesias el domingo de Resurreción.
De hecho, la mayor parte de las aleluyas o pliegos de cordel tenían una función religiosa o moralizante.


Los pliegos de cordel, precedente de los modernos comics, surgen en el siglo XV tras la creación de la imprenta. Se llamaban de cordel porque para mostrarlos y venderlos se colgaban de una cuerda.
Fue una de las formas de ganarse la vida que tenían los ciegos, por eso también se llaman Cantares o Romances de Ciego. Eso sí, no todos los que cantaban y vendían aleluyas eran ciegos, también había narradores profesionales.



 El ciego, acompañado por un lazarillo, reunía a las gentes de un barrio o pueblo en la plaza y allí desplegaba un gran cartel donde estaban pintadas las escenas de la historia. 
Entonces, señalando las escenas con un bastón, empezaba a declamar en alta voz las estrofas de la historieta:
"La Historia van a escuchaaaar del ladrón más singulaaar"



Se contaban historias moralizantes. Los sucesos escabrosos, robos y crímenes, tenían mucha aceptación popular. La Administración de Justicia entregaba a los ciegos extractos de los procesos judiciales para que ellos compusieran versos y ejercieran una función educativa y moralizante (el malo siempre la acaba pagando)
Las historias que relataban sucesos se llamaban avisos.


Tras cantar la Aleluya, unos contribuían con una monedilla y otros compraban el pliego de papel en el que estaba impresa la narración y los dibujos alusivos.


No conozco la fecha exacta en que se perdió esta costumbre, pero todavía existía en los años de la posguerra. Con la creación de la ONCE en 1939 muchos ciegos se incorporaron a la venta del cupón y los cantares fueron silenciándose.


En Madrid, las últimas aleluyas se editaban en una imprenta de la calle de Tabernillas. 
Creo que se trataba de la Imprenta Cicerone, en el nº 13, que cerró el año pasado tras más de un siglo de existencia.



jueves, 19 de abril de 2012

Robin Hood versus Luis Candelas


No hace falta presentar a Robin Hood, cientos de libros, comics, películas, nos lo han dado a conocer. El fue, según la leyenda, el bandolero inglés que robaba a los ricos para dárselo a los pobres.
Como mito es fantástico, ahora como realidad sigue siendo un misterio. Existen más de diez bandidos en la Inglaterra de los siglos XIII a XV que se llamaban Robin Hood. El bosque de Sherwood, en Nottingham, visitado cada años por miles de fans del bandolero, parece que nunca fue hollado por el más probable de los diversos Robin Hood, pues recientes investigaciones sitúan los parajes del aventurero en South Yorkshire. 
Está claro que Robin robaba a los ricos ¿a quién si no?, pero lo que no se ha podido demostrar es que lo compartiera con los pobres.  Para sus asaltos no utilizaba el ingenio sino la sorpresa, y estos siempre eran armados (no  llevaba, que se sepa, el arco y las flechas para practicar el tiro en sus ratos de ocio)


Menos conocido que Robin Hood es Luis Candelas, el bandolero madrileño que vivió entre 1804 y 1837.
Candelas, hijo de un ebanista de Lavapiés, fue un bandolero elegante, ingenioso y seductor que se preciaba de no utilizar la violencia en sus robos, sino el ingenio. De hecho, alguna de sus andanzas resulta desternillante. Aunque en Lavapiés las gentes creen que compartía el botín con los menesterosos, nadie ha podido demostrar este aspecto. Seguramente el mito surgió porque la gran mayoría de los madrileños, que vivía en la miseria, lo eligió como símbolo de su indignación contra los que vivían en la abundancia y el derroche.
Los sucesos (reales) de su detención final relacionada con su enamoramiento de María Clara, y sus palabras en el patíbulo: "Adios, Patria mía, sé feliz" superan con creces al mejor guión de la mejor película de bandoleros.
Algunos aspectos de su vida están aún sin investigar, pero tenemos certeza de suficientes datos como para sacarle un mayor partido (literario, cinematográfico, turístico) a este mito popular madrileño.
A mí, desde luego, me parece que tiene mucha más enjundia el mito literario de Luis Candelas que el del arquero anglosajón.

P.D. : Para una aproximación al personaje de Candelas recomiendo el librito que escribió la valiosa madrileña Isabel Gea: "Luis Candelas" de Ediciones La Librería, que por solo dos euritos te da una visión muy aproximada de su biografía.

miércoles, 18 de abril de 2012

Multicolor


La juguetería-librería Multicolor se fundó en 1928 en la calle Arenal nº 3, junto a la Puerta del Sol. Está enclavada en el edificio Mayor-Arenal, obra del gran arquitecto Antonio Palacios.
Inicialmente vendían cabezas de muñecas de porcelana y soldaditos de plomo. La oferta se amplió con las casas de muñecas, cajitas de música, y todo tipo de juguetes con encanto.
También venden libro infantil y libro de texto.


La tienda está decorada en el estilo ecléctico e historicista propio de los inicios del siglo XX. El techo, de cristal de pavés, deja pasar la luz que se filtra desde las plantas superiores del edificio.
La fachada conserva parte de la decoración original, si bien los rótulos en plástico azul son recientes y mejorables.
Multicolor es uno de los buenos comercios con encanto del centro de Madrid.

Fotos: Carlos Osorio

martes, 17 de abril de 2012

Bar Amor


Este bar era el típico bar de la esquina, que sorprendía al paseante por un nombre muy especial: Bar Amor. Ahora se ha reformado con muy buen gusto y se ofrece una cocina mediterránea con toques creativos.
El trato es amable, como su propio nombre indica.
Hay vinos buenos, cervezas artesanas y un detalle que cautiva al paseante: los miércoles cocidito madrileño.
Otras viandas interesantes son el salmorejo, las verduras a la plancha, el pollo crujiente con uvas, las lentejas... La cocina tiene algunos pequeños fallos, no en vano acaban de empezar.
De martes a viernes hay un menú del día por once euros. Cierran los lunes.


El Bar Amor está en Monteleón, 24, esquina a Manuela Malasaña.
Fotos: Carlos Osorio

lunes, 16 de abril de 2012

Han llegado los vencejos


Por los caminos del cielo
con sus cuerpitos de plumas
los pájaros y los ángeles


(José Bergamín)


De repente, en el cielo de Madrid han aparecido los primeros vencejos, que giran y danzan por el azul como un montón de chiquillos en una pista de patinaje. He salido al balcón a mirarlos y a escuchar su agudo piar que suena a patio de escuela infantil.
El vencejo común (apus apus) es muy beneficioso para la ciudad. Ellos se comen los millones de insectos voladores que nos harían la vida imposible de otro modo. Es un pájaro muy especial. Pasa la vida entera volando, salvo el momento de la puesta de huevos. Duerme volando, se reproduce volando (qué envidia) y lo hace en apenas dos o tres segundos (eso ya no da envidia). Vienen de Suráfrica, donde han pasado el invierno. Sus garritas no están adaptadas para caminar, por eso si cae al suelo tiene serias dificultades para remontar el vuelo, por lo que hay que ayudarle. Bienvenidos vencejos, al cielo de Madrid.

Foto: anónima.

domingo, 15 de abril de 2012

El viaje del agua



Por si aún no lo has visto, un hermoso vídeo sobre la llegada del agua a Madrid.
El agua, un bien de todos que deseamos que siga siendo de todos.

viernes, 13 de abril de 2012

El verde nuevo


El paseante siente el frescor y la luz del verde nuevo, el verde de las hojas aún limpias y tiernas que han nacido con esta primavera, y una ráfaga verdescente le ilumina el ánimo y piensa:
Todo sigue siendo posible, con tal que broten nuevas hojas cada primavera.

Foto: Carlos Osorio.

jueves, 12 de abril de 2012

La Eriza


El nombre del establecimiento te da un pinchacito en las neuronas más alegres y sensibles de tu cerebro.
El paseante abre los ojos. Las cejas y las pupilas forman signos de interrogación.


Estamos en uno de los establecimientos más atractivos e interesantes de Madrid: La Eriza.
La eriza es un taller de encuadernación artesanal y creativa, y es también un lugar de exposiciones donde los creadores exponen libremente sus trabajos, aunque no es una galería, sino una ventana que a ratos es cristal y a ratos, espejo.


La encuadernación, el libro de artista, el collage, tienen su espacio en La Eriza. Aquí exponen colectivos como Los volátiles.
Oscar Sánchez Lozano es el artífice de este taller. Encuadernador, autor de collages...

La Eriza está en la calle Colón nº 15
en Malasaña, Metro Tribunal. Tfno: 91 521 40 61.

miércoles, 11 de abril de 2012

¿Comer de menú?

"Aquí también comemos de menú" afirma la nueva publicidad de una conocida firma de comida rápida.
Yo nunca he sido muy partidario de este tipo de comida. Alguna vez he entrado, pero siempre he tenido problemas. Nunca sé distinguir lo que se come y lo que no, y en una ocasión me llamaron la atención porque me estaba comiendo los envoltorios y había arrojado lo que se come a la basura.
Pero al ver esos anuncios con los que han empapelado Madrid, en los que se apuesta por el menú del día, pensé: Tal vez han comprendido por fin los valores nutricionales de la comida española y de la saludable dieta mediterránea.
De modo que entré en uno de estos comederos y me pedí un cocido madrileño. Pero no, no sabían lo que era eso. Pedí lentejas, judías verdes, ensalada, bonito con tomate, fruta....Nada de eso. No tenían nada más que la típica hamburguesa con patatas y un brebaje gaseoso.
Y la verdad es que me molesté un poco, oye tú, porque nunca me ha gustado la publicidad engañosa, y en Madrid, "comer de menú" es otra cosa.


Foto: Carlos Osorio.

martes, 10 de abril de 2012

La corrala de Miguel Servet


La corrala de la calle Miguel Servet, con vuelta a la calle del Espino y a la de Mesón de Paredes es una de las más bonitas, más características y más antiguas de Madrid. Se construyó a finales del XVIII.
Consta de varios edificios con diferentes corredores que ocupan casi toda la manzana.


En los años setenta del siglo XX presentaba el lamentable aspecto que vemos en esta foto. Fue entonces cuando los propietarios intentaron derribarla para construir bloques de pisos. Los vecinos de la corrala se unieron y lograron evitar la demolición. Posteriormente, a primeros de los años ochenta, el Ayuntamiento la rehabilitó. 


El pintor Eduardo Vicente se inspiró en ella para hacer esta hermosa acuarela.


Cada casa de corredor tenía un solo aseo por cada planta. En el patio se mantiene una fuente de uso común.


Actualmente la corrala la habitan vecinos de diversas procedencias y nacionalidades.


La corrala es el testimonio de una vida en común, donde los vecinos se conocían y se trataban.
Es un modelo de vivienda netamente madrileño y un legado extraordinario de la arquitectura popular extendido por la península ibérica y por Iberoamérica.


 Fotos 1, 3, 4, 5 y 6: Carlos Osorio.


domingo, 8 de abril de 2012

La lluvia y la Semana Santa

Sois testigos, como yo, de que tras cuatro meses sin llover, ha sido llegar la semana de Pascua y ponerse a jarrear. Para más inri, nada más terminar la semana regresa el anticiclón.
Algo parecido sucedió el año pasado, y pasa casi todos los años.
¿Porqué casi siempre llueve en Semana Santa?
Todo está relacionado con el cambio de luna que se produce tras el equinoccio de primavera. Este cambio de luna suele producir precipitaciones.
No tengo nada en contra de la lluvia, especialmente en épocas de sequía. Pero ¿Por qué este extraño masoquismo de elegir siempre la semana de vacaciones cuando sabemos que va a llover? Ya va siendo hora de que cunda la sensatez. Si establecemos una fecha fija para las vacaciones de Pascua, todos saldremos ganando: cuadrará mejor el calendario laboral y también el escolar, los turistas, que son nuestra principal fuente de ingresos, se mojarán menos, e incluso la Iglesia saldrá beneficiada, porque podrán salir las procesiones.

jueves, 5 de abril de 2012

Arte en la plaza del Conde de Barajas

Todos los domingos por la mañana, en la Plaza del Conde de Barajas (junto a la calle Cuchilleros) se celebra un mercado de arte donde se pueden encontrar cuadros de diversos estilos a precios accesibles.
No deja de ser un plan agradable darse una vueltecita por esta plaza antes de ir a tomar el aperitivo en los bares de la zona.

Fotos: Carlos Osorio

martes, 3 de abril de 2012

Palacio de Talara


El palacio de Talara y Miranda, en la calle de la Luna nº 15, fue construido por el arquitecto Manuel Machuca a principios del siglo XVIII. Es un edificio neoclásico sobrio y elegante. En los terribles años setenta, en plena fiebre de destrucción del patrimonio histórico, comenzó a ser derribado, perdiéndose todo su interior. Afortunadamente, una pequeña asociación de defensa de nuestro patrimonio (ADELPHA) dio la voz de alarma y se suspendió el derribo cuando ya estaban acabando con la fachada, como podéis ver en la foto inferior.
La fachada fue reconstruida y en el interior se hicieron pisos y apartamentos.


Vista del recibidor.

Fotos color: Carlos Osorio.