martes, 7 de febrero de 2017

El día en que Calderón tiró de espada



Pedro Calderón de la Barca fue un hombre tranquilo y reposado en la segunda mitad de su vida; pero hubo una primera mitad en la que vivió con la espada en la mano. Como soldado de los tercios gloriosos participó en batallas como la de Breda.
A su regreso de Flandes, protagonizó un suceso en el barrio de Las Letras.
Un comediante de este barrio hirió gravemente a un hermano de Calderón. Este salió en su defensa y persiguió espada en mano al agresor, que fue a refugiarse en el convento de las Trinitarias.
En aquellos tiempos existía el derecho de asilo en las iglesias; pero Calderón no estaba para derechos ni para asilos, entró furioso en el convento y persiguió al agresor ante un gran escándalo protagonizado por las monjas que le llamaban de todo menos bonito.
Parece ser que el agresor escapó.
Este hecho fue el inicio de la declarada enemistad que le profesó Lope de Vega, una de cuyas hijas ilegítimas era monja en las Trinitarias.
Parece ser que no era éste el único motivo de enemistad. Lope contemplaba envidioso como Calderón cosechaba grandes éxitos teatrales y gozaba del favor del rey.