martes, 6 de enero de 2009

Camino de la Quinta
















Entre la M-40 y el monte de El Pardo, existe un pequeño espacio natural que milagrosamente se ha salvado de la fiebre del cemento y el asfalto. Allí pervive una encantadora granja con palomar de principios del siglo XX en la que corretean gallinas, pavos, cabras y caballos. Al fondo se ven las cuatro torres. La verdad, veo más civilización en esta pequeña granja que en las desafiantes torres.




Fotos: (c) C. Osorio

1 comentario:

danimetrero dijo...

Que contraste más chulo. es increible ver tanta modrnidad y algo tan rustico al mismo tiempo. muy buen post, un saludo