lunes, 27 de enero de 2014

Anécdota de Miguel de Unamuno




A Unamuno, asiduo a la tertulia de la cacharrería, en el Ateneo madrileño, le dijo un escritor novato: 

-Su artículo de ayer era flojo, don Miguel. Además, encontré en él una palabra que no existe. La he buscado en el diccionario y no está.

Unamuno le contestó:

-No se preocupe, joven, ya la pondrán.





2 comentarios:

Jeremías Ortiz de Gamurva dijo...

Así se las gastaba don Miguel, o al menos eso es lo que se dice (vayausté a saber). También se cuenta que alguien le reprochó que dormía demasiado, a lo que respondió: «Es cierto que duermo más horas que usted, pero también es cierto que cuando estoy despierto lo estoy mucho más que usted»

el osorio dijo...

Esa anécdota es realmente buena, Jeremías, Gracias!