miércoles, 26 de febrero de 2014

Cierra Gil, la tienda más bella de la Puerta del Sol



Gil, sucesor de Antolín Quevedo, se fundó en 1880, en la Carrera de San Jerónimo nº 2..
Su fachada está realizada en maderas nobles y bronce. En el interior, un excelente mobiliario de época guardaba hasta hace unos días los fascinantes mantones de Manila, las mantillas, las peinetas y los abanicos.


La Ruta de La Seda ya no llega hasta Sol

En el año 1000 a. de C. los chinos comenzaron a realizar bordados sobre seda. Los símbolos de los bordados eran: el dragón (representación del emperador), el faisán (las realizaciones del emperador y la belleza), la grulla (la longevidad), las ocas (la normalidad conyugal), y las mariposas (la felicidad y la alegría).
En el siglo XVI los españoles empiezan a importar los bordados chinos a través del puerto de Manila, por eso se llamaron mantones de Manila.
Sin embargo, las españolas no querían dibujos orientales en las telas, sino flores, y por eso encargaron mantones con todo tipo de flores.


La Puerta del Sol perdió sus tres iglesias en la primera parte del siglo XIX, como perdió la docena de cafés de época en la primera parte del siglo XX. En la segunda parte del siglo XX desaparecieron espacios entrañables como la preciosa tienda de caramelos "La Pajarita", la librería de San Martín, el café Flor, el bar Sol.
Pues hombre, es una pena que el buen comercio la Puerta del Sol  dé paso a un tipo de comercio triste y zafio como las tiendas de "Compro Oro", las tragaperras, la ropita de usar y tirar o la comida rápida.
Afortunadamente aún nos quedan en Sol tres tiendas que merecen ese nombre como La Mallorquina, Paraguas De Diego, o Lanas Alondra.


Del libro: "Tiendas de Madrid"
Foto 1 y 2: Carlos Osorio
Foto 3: Álvaro Benítez

2 comentarios:

Don Bernardino dijo...

Espero, confío y por supuesto deseo que la ley impida tocar ni una sola astilla de madera, ni una sola moldura de escayola, tanto de la fachada como del interior de este local. ¿Me podrías confirmar si es así, Osorio?

el osorio dijo...

Más vale que los ciudadanos nos preocupemos por nuestro patrimonio, porque lo que es quien yo me sé...