martes, 22 de noviembre de 2016

Brevísima Historia de Madrid, 2.


Ilustración: J. Flores, 64.

EL MADRID ÁRABE

En el siglo IX, el emir de Córdoba Mohamed Iº manda construir una fortaleza en este lugar. 
El objetivo era defender la ciudad de Tulaytula (Toledo), ya que las tropas cristianas se acercaban al centro peninsular y en cualquier momento podían atravesar la sierra. 
La ciudadela (Almudayna) árabe se situó en lo alto de las terrazas arenosas del Manzanares, en un promontorio desde el que se divisaba el valle del Manzanares. 
Esta ciudadela ocupaba el espacio del palacio Real y la Catedral de la Almudena. Se supone que había un castillo, aunque la propia ciudadela bien pudo ser el Alcázar.
Esta almudayna tenía tres puertas: La Vega, La Sagra y la que luego se llamó Santa María.


Los habitantes de esta Hisn o fortaleza eran yihadistas, soldados de primera línea de combate.
Para abastecer a esta guarnición, se instalan comerciantes y artesanos formando la población árabe y con una cierta presencia de mozárabes (cristianos que trabajaban para los árabes, entre ellos la familia de San Isidro) y algunos judíos.

Ilustración: Pedro López Carcelén.

En la segunda mitad del siglo X y casi todo el XI Madrid crece, convirtiéndose en una Medina (ciudad), y se amplía la muralla por el este hasta la Plaza de la Villa y la calle Señores de Luzón.
En este período se produjo un primer intento de conquista cristiana, por parte de Ramiro II de León, quien destruyó parte de las murallas en el año 932.
En el Madrid árabe nació el científico Maslama al Mayriti.