martes, 14 de marzo de 2017

Cielos velazqueños



La expresión "cielo velazqueño" hace referencia a los cuadros de Velázquez que presentan  una gran variedad de nubes deshilachadas, tipo cirros o estratos, y unas tonalidades azules suaves y mezcladas.
Estos cielos de los alrededores de Madrid eran frecuentes en la época de Felipe IV, cuando el clima se calentó ligeramente después de la "pequeña edad de hielo" que asoló Europa en el cambio de siglo XVI al XVII. Este cambio propició una presencia intensa de nubes.


Por otra parte, Velázquez era un genio del color y no quería unos cielos excesivamente azules que hubieran restado protagonismo a las figuras de sus retratos.

En general los paisajes de Velázquez reflejan la zona del Pardo y el Real de Manzanares, apareciendo a veces la sierra de Guadarrama, como en el caso del retrato del infante Baltasar Carlos, en cuyo fondo aparece La Maliciosa.