lunes, 25 de enero de 2010

Metro de Madrid ¿Leemos o no leemos?

Metro de Madrid se contradice. Por un lado hace campañas fomentando la lectura entre los viajeros y por otro colocan pantallas televisivas con sonido que dificultan la lectura.
¿En qué quedamos?
Por favor, retiren las pantallas. Dejen que el metro siga siendo un lugar para la cultura, un estupendo lugar para leer.

Foto: C. Osorio.

5 comentarios:

MadridCoolBlog dijo...

Ya, pero entonces tendrían que poner publicidad en cada página del libro...

Además, la publicidad hace que el transporte pueda tener precios asequibles. ¿Será qué el año pasado no ganaron lo esperado?

dardo dijo...

Interesante observación.

Si fuera la única contradicción sería una curiosidad.

Yo también quiero que le quiten el volumen, porque no se entiende nada de lo que dice y además molesta.

el osorio dijo...

No pretendo suprimir la publicidad, solo que quiten el sonido, porque impide leer. El metro no es ningún regalo. Una parte la paga el ciudadano con el billete y la otra con los impuestos. El metro es un bien público, porque sin él sería imposible la vida en esta ciudad. Pienso que no se debe molestar a los viajeros con publicidad a alto volumen; igual que no entenderíamos que un jefe decidiera poner anuncios a sus empleados mientras ellos intentan concentrarse en el trabajo, solo para sacar más beneficios.

danimetrero dijo...

El problema es la altura a la que estan puestas algunas pantallas. tal vez más bajito...

Pasamonte dijo...

Cuando hace unos años pusieron las pantallas en el metro, me pareció un paso atrás del servicio público. La puntilla fue que al poco les pusieron el volumen, y ahí ya me parece que no hay justificación posible: de nuevo las autoridades atormentándonos con su ruido, como si no tuviéramos bastante en la ciudad. Luego nos extrañará que los niñatos vayan con la puta música del móvil a toda mecha (¿sabrán lo que son unos auriculares?)...

Aunque me temo que lo peor está por llegar. En cuanto vean que somos lo suficientemente borregos, esa misma tele con su sonido la meterán dentro de los vagones. Ya no se podrá leer o ir tranquilamente pensando o durmiendo sin molestar ni ser molestado.