domingo, 18 de diciembre de 2011

Caminando por la lujosa urbanización

El caminante camina por la urbanización de lujo. Da igual cómo se llame, todas se parecen bastante.
Vallas, rejas, garitas de vigilancia, cámaras...
Y algo que no falla: las aceras están llenas de árboles y farolas. Es imposible caminar por ellas. A fin de cuentas, los que viven aquí nunca caminan por sus calles. Calles en las que no hay tiendas, ni bares, ni nada. No niego que se debe de estar muy bien en el jardincito con la piscinita y tal, pero ¿Compensa realmente vivir así? No sé, supongo que ellos le encontrarán su atractivo. Yo no se lo encuentro.
P.D: Por ciertooo, si algún millonario, sensibilizado por mis palabras, quiere abandonar su chalé, que me escriba, que yo me hago cargo de él. :)

4 comentarios:

MadridCoolBlog dijo...

Lo de las aceras inútiles siempre me llamó la atención.
Es lo que hay...

Doña Umé dijo...

Estas zonas no tienen "alma". Apenas se ve gente por la calle, y en cuanto anochece, ni te cuento.
El asqueroso coche se hace necesario en demasiadas ocasiones.
La gente no se relaciona, Cada cual en su torre de marfil. etc, etc....
La "marchita" que tiene el centro es punto y aparte, pero estaría mejor con menos ruido.

Un abrazo.

Don Bernardino dijo...

Se te ha olvidado un detalle que nunca falta en estas urbanizaciones: los perros ladradores(generalmente de razas agresivas) que asustan a los pocos viandantes que se deciden a pasear por sus calles.

el osorio dijo...

Pues sí, Cool Blog, es algo surrealista. Tienes razón, Umé, yo prefiero vivir en la ciudad-ciudad.
Hola, don Bernardino, bien apuntado lo de los sabuesos malencarados ahuyenta-paseantes.