viernes, 29 de junio de 2012

Fiestas de Barrio: Carabanchel


Las fiestas de barrio son un acontecimiento importante en el que los vecinos tienen la oportunidad de conocerse y de relacionarse en un ambiente relajado y sin las prisas que nos impone la vida cotidiana.
Ante la retirada de las subvenciones por parte del Ayuntamiento, los vecinos de Maravillas-Malasaña montaron hace dos meses sus propias fiestas. Ahora le toca el turno a Carabanchel, donde las fiestas que han organizado los propios vecinos incluyen, además del bailongo, un mercadillo de trueque y actividades para los peques.


miércoles, 27 de junio de 2012

¿Dónde ocurrieron los fusilamientos del 3 de Mayo de 1808?


Para localizar el lugar exacto de los fusilamientos del 3 de Mayo de 1808 se ha intentado identificar esos edificios que aparecen al fondo del cuadro de Goya. Tras varias hipótesis, parece comúnmente aceptada la idea de que estos edificios serían: el cuartel del Prado Nuevo y el convento de doña María de Aragón, ambos derribados en el siglo XIX.
Es posible que los edificios sean esos, no vamos a negarlo, pero no era costumbre en Goya hacer descripciones reales del paisaje, sino aproximaciones idealizadas. Así sucede en "La carga de los mamelucos" donde unos edificios recuerdan, sin serlo de un modo fidedigno, a los de la Puerta del Sol.

La clave para encontrar el lugar la hallaron no hace mucho los investigadores del grupo de Voluntarios de Madrid, que son los que se encargan de enseñar el pequeño cementerio de la Florida donde están enterrados los fusilados del 3 de Mayo.
Fueron ellos, especialmente José Luis Sampedro, quienes me contaron que habían dado con un dato revelador: el testimonio del asturiano.
¿Quién era este asturiano? Pues bien, era "el que faltaba". En la montaña del Príncipe Pío se fusiló a 44 hombres, de los cuales murieron 43. ¿Y el 44? Pues el número 44 era este buen asturiano que no recibió bala alguna, sino que se hizo el muerto, manchando sus ropas con la sangre de sus compañeros, y cuando los soldados de Napoléon bajaron la guardia, salió corriendo en dirección a San Antonio de la Florida y se perdió en la noche.
Fue este hombre quien dejó dicho el lugar donde les fusilaron: un antiguo tejar o fábrica de tejas.
El caso es que en la zona no había un tejar, sino tres, por tanto hubo que afinar para elegir el más probable, y el más probable era el que quedaba más cerca de San Antonio de la Florida, que fue donde se perdió la pista al asturiano, y también el más próximo al cementerio de la Florida, donde se enterró a las víctimas.

¿Y dónde estaba el famoso tejar?
Pues en un sitio que todos o casi todos conocéis:
En la salida del Teleférico del paseo de Rosales.



Aquí fueron fusilados, en la madrugada del 3 de Mayo de 1808, los 43 patriotas que se rebelaron contra la invasión de nuestro país.
De hecho, al hacer la obra de construcción del Teleférico se hallaron restos del antiguo tejar.

Ningún cartel, ninguna plaza recuerda este hecho, por ello, vamos a sugerir a quien corresponda que, por favor, coloquen una placa, un recordatorio, en este lugar, para que el pueblo de Madrid sepa dónde murieron los héroes populares del 2 de Mayo.

En cuanto al tejar, o fábrica de tejas, fijaos la sorpresa que me llevé:
Un día, visitando el Museo del Prado, me topé con este cuadro de Aureliano de Beruete:



¿Que cómo se titula este cuadro?:

"Tejares en la montaña del Príncipe Pío"


No podemos saber si este tejar es el mismo en que sucedieron los hechos, pero sin duda los otros dos existentes en la zona serían muy parecidos, por lo que podemos hacernos una idea visual muy aproximada del lugar de los fusilamientos.

martes, 26 de junio de 2012

¿Dónde ocurrieron los fusilamientos del 3 de Mayo?


El famoso cuadro de Goya "Los fusilamientos del 3 de Mayo en la montaña del Príncipe Pío" (Museo del Prado) muestra la bárbara ejecución extrajudicial de 44 compatriotas que se habían enfrentado al invasor ejército de Napoléon en la jornada del 2 de Mayo de 1808.
Los españoles visten camisa y chaleco, pues el día anterior, cuando fueron detenidos, había sido caluroso. Los soldados franceses ( del batallón de Marineros de la Guardia Imperial) llevan gabardina, porque esa noche (eran las cuatro de la madrugada) había comenzado a lloviznar.

Bien, y aquí llega la pregunta: ¿En qué lugar exacto de la extensa montaña del Príncipe Pío fueron fusilados? ¿Alguien lo sabe?

jueves, 21 de junio de 2012

Redretro, ironizando sobre el Metro



Redretro es un colectivo irónico-crítico que ocasionalmente transforma los paneles informativos del Metro madrileño haciendo volar la imaginación de los viajeros.


Estas intervenciones han sido fotografiadas por Aticolunático.


Redretro tiene adeptos en diversos países del mundo.


Ellos se definen así: 
La 
Redretro 
es un proyecto abierto 
de arte urbano. 
Se desarrolla
primordialmente 
a través de sutiles 
intervenciones de 
carácter poético 
y crítico en los 
sistemas de
transporte 
de ciudades 
de todo 
el 
m
u
n
d
o


miércoles, 20 de junio de 2012

La Bombonera de Barco

 

La Bombonera es una pequeña y deliciosa tienda de chocolates situada en la calle del Barco nº 42, en Malasaña.


Teresa Yagüe, madrileña de ascendencia segoviana, es la maestra chocolatera, experta en bombones artesanos de calidad, sin química, con una gran imaginación culinaria.


Los ingredientes son naturales: vainilla, sésamo, té, café, frutas tropicales, frutos secos, cítricos, pera, pimienta, frutos del bosque… y chocolate de Valrhona.
Valrhona, sede de la École du Grand Chocolat, en la comarca de Lyon, es uno de los enclaves fundamentales del buen chocolate a nivel mundial.


Fotos: Carlos Osorio

martes, 19 de junio de 2012

La Leyenda del Guardia de Corps


Una noche oscura, allá por el siglo XVII, caminaba por la calle del Sacramento un joven capitán de la Guardia de Corps. Dicen que se llamaba Juan y que se apellidaba Echenique, y que era un tanto dado a los  placeres mundanos. Volvía el capitán de una timba de cartas en la que la fortuna no le había sido favorable, calibrando que en el plazo de una hora debía incorporarse a su puesto de guardia en el Palacio Real. 
En esto, oyó una dulce voz de mujer que le llamaba desde un balcón. Levantó los ojos y vio a una dama muy atractiva que le hacía señas para que subiese a verla. "Desafortunado en el juego, afortunado en amores" se dijo el guardia y sin pensarlo dos veces acudió al llamado de la dama.


El viejo palacete tenía la puerta abierta y, una vez dentro, le sorprendió el lujo y la magnificencia con que se adornaba, sin que nada en el exterior lo presagiara. Llegó junto a la dama e hizo rápida amistad con ella gozando ambos de un largo rato de ardiente pasión. Tanto y tan intensamente gozaron, que el capitán se quedó dormido.
Le despertaron las campanas de la iglesia próxima, y cayendo en la cuenta de que se le había pasado la hora de incorporarse a su puesto de guardia, se vistió apresuradamente y salió corriendo sin despedirse siquiera de la dama que dormía plácidamente.
A mitad de camino, se dio cuenta de que había olvidado su espada y su bandolera y tuvo que volver sobre sus pasos.
Quiso entrar nuevamente en el palacete, pero la puerta no se abría. Dio fuertes aldabonazos, golpes y patadas, pero no hubo respuesta. Tan solo dio señales de vida un vecino de una casa próxima, quien, malhumorado, le dijo que allí no vivía nadie desde hacía décadas.
Forzó el capitán la puerta y halló el palacete totalmente cambiado, completamente desconocido. Donde antes hubo lujo y riquezas, no quedaba sino mugre, polvo y telarañas. No entendía nada. Al entrar en la alcoba donde había gozado, halló sobre el desvencijado lecho un esqueleto. El hombre se quedó helado, pero, sobreponiéndose, recogió sus pertenencias. Al salir de allí, creyó ver a su dama  pintada en un viejo cuadro medio cubierto por el polvo. 



Aquel hecho inexplicable le hizo cambiar de vida. Ingresó en una orden religiosa y entregó su espada y su bandolera, a modo de ofrenda, al Cristo de la Fe, entonces venerado en la iglesia de San Sebastián.
Se cuenta que dicha bandolera figuró al pie de este Cristo durante mucho tiempo, por ser el patrón de este cuerpo de guardias reales.

Con el tiempo, las gentes madrileñas han ido olvidando el lugar donde estuvo este palacete.
 Diré que el cronista Pedro de Répide, lo sitúa en el actual el número 3 de la calle Sacramento, donde estuvo el museo de Artes Industriales y tuvo se sede el diario la Libertad. En el lugar se construyó más tarde un edificio, ocupado hoy por la oficina municipal de atención al contribuyente.
Sobre los nombres y hechos mencionados en la leyenda del Guardia de Corps, más nos vale recordar que se trata, lisa y llanamente, de una leyenda.


Ilustraciones:
"La calle del Sacramento en 1972" José Sancha
Dibujo de Esplandiú, probablemente realizado en los años 60.




lunes, 18 de junio de 2012

El luminoso de Tío Pepe


El anuncio de Tío Pepe se instaló en la Puerta del Sol en los años 50. Primeramente tuvo solo el texto.Luego se añadió la botella con traje flamenco, una ocurrencia del diseñador de la casa Gonzalez Byass, que se llamaba Luis Pérez Solero. El luminoso estuvo a punto de desaparecer, cuando el alcalde Carlos Arias Navarro ordenó su retirada. La dificultad para retirar una estructura de 70 toneladas, el altísimo coste de esa operación y la presión popular de los madrileños, que querían conservar uno de los símbolos de la Puerta del Sol, hicieron que Tio Pepe se salvara, siendo el único de los luminosos de la Plaza que sobrevivió. En 2010, una nueva normativa municipal afecta a los anuncios luminosos, pero nuevamente el Tio pepe fue indultado. En 2011 se retiró provisionalmente mientras se remodelaba el edificio. En 2012, tras la rehabilitación del edificio, los propietarios no tenían muy claro lo de volver a instalarlo. El Ayuntamiento, mostrándose un tanto olvidadizo de su misión de defender el patrimonio de los madrileños, afirma que "es un asunto entre particulares". Poco a poco, la presión ciudadana va animando a las autoridades a que tomen cartas en el asunto.
Hay una campaña de recogida de firmas para que el luminoso del Tio pepe se quede en la Puerta del Sol. Ya hay más de 26.000 firmas.

Foto: Carlos Osorio

sábado, 16 de junio de 2012

El último Rafael en El Prado



El último Rafael es una de las exposiciones más interesantes dedicadas al artista y su taller, y la primera centrada en sus años finales, etapa de su producción que le convirtió en el pintor más influyente del arte occidental. La muestra expone setenta y cuatro obras en total, de las cuales la mayoría no se han mostrado nunca antes en España trazando un recorrido cronológico por la actividad del maestro, desde el inicio del pontificado de León X (1513) hasta su muerte en 1520 (muerte prematura, debida, según la leyenda, a su inagotable apetito sexual) y de la de sus principales discípulos, Giulio Romano y Gianfrancesco Penni, hasta fines de 1524.



La exposición cuenta con  cuarenta y cuatro pinturas, veintiocho dibujos y un tapiz, procedentes de cerca de cuarenta instituciones distintas. 




Entre las obras que viajan por primera vez a España destacan el sereno retrato de uno de sus amigos, Baldassare Castiglione (1519), procedente del Musée du Louvre, o el gran cuadro de altar, Santa Cecilia (1515-1516), de la Pinacoteca Nazionale de Bolonia, en el que el espectador puede admirar la singular belleza de sus figuras y la composición armónica y perfecta de las mismas, destreza que el artista logró alcanzar durante su estancia en Roma.


Asimismo, destacan los cuadros del maestro que el propio Museo del Prado conserva de su etapa madura, entre los que se encuentra la gran tabla transferida a lienzo El Pasmo de Sicilia(1515-1516), que se exhibe en la muestra por primera vez tras su restauración:


Museo del Prado
Del 12/06/2012 - al 16/09/2012
 De lunes a sábado, de 10 a 20 h. Domingos y festivos, de 10 a 19 h.
Precio: 12 euros. Reducida 6 euros.

viernes, 15 de junio de 2012

El Palacio de Bauer, 3


En la parte trasera del palacio de Bauer se halla el jardín, de estilo romántico.


Un alto y delgado ciprés sobresale entre la vegetación.

No falta el pozo. La zona debía ser rica en aguas ya que en tiempos remotos por aquí cerca pasaba el arroyo de Matalobos.


En el centro, una fuente que parece más bien de nuestra época.


La fachada posterior es sobria, con pilastras de orden gigante y balcones de forja.
En el abigarrado caserío del centro histórico, la presencia de un jardín reconforta al paseante que se siente transportado en el tiempo.


Fotos: Carlos Osorio

jueves, 14 de junio de 2012

El Palacio de Bauer, 2

A fines del XIX y en el primer tercio del siglo XX, las fiestas en el Palacio de Bauer eran sonadas. Sonadas porque actuaban músicos de renombre, y porque allí bailoteaba la flor y nata de la aristocracia.


Las gentes sencillas, a falta de programas televisivos de cotilleo, acudían a ver la entrada y salida de los invitados para comentar de sus vestidos y tratar de reconocer a los famosos.

 
Coincidiendo con la llegada de la guerra civil de 1936 el palacio queda vacío. Algunas fuentes hablan de cierto escándalo financiero atribuíble a esta familia, aunque sin datos concretos. La propia realidad del momento explica por sí sola el rápido abandono del palacio.

En 1940 el palacio fue adquirido por el Estado para Conservatorio de Música.
En 1966 el Conservatorio se traslada al Teatro Real, en la plaza de Isabel II, quedando sin uso el palacio Bauer.

En 1973 el edificio es destinado a sede de la Escuela de Canto, institución que lo ocupa en la actualidad.
Se realizan algunas reformas como la sustitución del enfoscado por ladrillo visto en la fachada.

La Escuela de Canto ha conservado la decoración original del palacio, utilizándose sus dependencias para la enseñanza del bel canto.

La foto superior muestra una sala decorada con pinturas de las cuatro estaciones.

Yeserías, ebanistería y pintura se combinan armoniosamente dentro del estilo neorrococó.

Desde alguna lejana estancia llegan ecos de un aria de ópera italiana y el paseante, cerrando los ojos, se deja transportar a un mundo perdido.


Fotos: Carlos Osorio

miércoles, 13 de junio de 2012

El Palacio de Bauer, 1


El Palacio de Bauer es ese hermoso y sobrio caserón que hay en la calle de San Bernardo esquina a Pez. Siempre me ha resultado especialmente atractivo.
Se trata de uno de los palacios madrileños del siglo XVIII, con fachada a la calle principal y jardín trasero vallado. En la fachada destaca la portada barroca, los recercados de cantería en zócalos y esquinas y los antepechos de forja en los balcones.
 Fue construido inicialmente para los marqueses de Guadalcázar. 
En 1870 fue adquirido por una familia de banqueros judíos, los Bauer.


Los Bauer estaban emparentados con los Rotschild, banqueros hebreos con un enorme poder, y llegaron a Madrid con la intención de hacer sus buenos dineros en nuestro país. 
Decía el poderoso banquero Rotschild: Dejadme controlar las finanzas de un país y no me importará quién gobierne. ¡Qué frase tan reveladora! No sé muy bien a qué me recuerda...¿tal vez a la situación actual?
Pues bien, ni cortos ni perezosos, los mentados Bauer se pusieron manos a la pasta dispuestos a controlar la economía patria. Así, se hicieron con algunas de nuestras principales empresas: Minas de Almadén y Riotinto, Ferrocarriles MZA... Para afianzarse mejor, hicieron accionistas de sus compañías a varios políticos con mando en el Parlamento. No se andaban con tonterías.


Los Bauer eran gente culta y refinada y decidieron reformar el sobrio caserón que habían comprado. Para ello encargaron la decoración interior a Arturo Mélida, pintor, escultor, decorador y arquitecto. Mélida realizó el bello salón de baile que podéis contemplar aquí, si bien ha sido transformado en salón de actos.
El salón es de estilo restauración, con influencias del neorrococó y con pinturas pompeyanas firmadas por el decorador.


Grandes coleccionistas, adquirieron muchas pinturas y esculturas. También promovieron la música, organizando toda clase de conciertos.


La atractiva decoración interior responde a las características típicas de los palacios madrileños del XIX.


Este águila glotona que quiere devorar una bola dorada (¿nuestro planeta?) no me pasa desapercibida. A mí me parece todo un símbolo del mundillo financiero.


Fotos color: Carlos Osorio.





lunes, 11 de junio de 2012

Tiki Room, Lunch Box

Abierto hace dos años, el TIKI ROOM es un bareto agradable y sugerente, sito en Malasaña, en la calle del Barco nº 8. Se trata de un diner, o bar de picoteo nocturnal, especializado en bocadillos que se sirven con patatas fritas y ensalada.

 La decoración está inspirada en la encantadora estética de los años 50, con toques hawaianos. 
Todo un remanso de alegre colorido que contrasta con otras modernidades pálidas y frías al uso.
Algo queda del restaurante de barrio que hubo aquí anteriormente: el trato afable y alguna especialidad muy nutritiva como el pulpo a la gallega y los pimientillos de padrón que dan los domingos.
Tienen, otrosí,  una entretenida carta de cócteles.




Fotos: Carlos Osorio

viernes, 8 de junio de 2012

Corrala en López de Hoyos.


Mi amigo y arquitecto de cabecera: José Luis Alonso, me ha enviado estas fotos de la corrala de la calle López de Hoyos nº 143, fotos que han pasado rápidamente a mi archivo de fotos corraleras.


Esta corrala recibió una mención por su rehabilitación.
El patio da gloria verlo, con tanto espacio diáfano para uso y disfrute de los vecinos y para el juego de los niños.