El Churro


En tiempos en que no había maquinitas nos entreteníamos con juegos como el "churro".
El juego era más o menos así: El equipo A se colocaba en fila con la cabeza de uno en el trasero del anterior, formando una especie de burro con muchas patas (por eso también se llamaba burro) y los del equipo B tenían que saltar encima y quedar montados sin caerse.
Entonces, el primero que había saltado se cogía la mano, el antebrazo o el hombro y los que estaban doblados, sin verla, tenían que adivinar dónde estaba su mano:
Esta podía estar en el churro (muñeca) en el antebrazo (mediamanga) o en el hombro (mangotero).
La presencia de un gordito como el de la foto para amortiguar los golpes era de agradecer.
Se lo pasaba uno en grande y de paso se hacía ejercicio...aunque el churro nunca llegó a ser deporte olímpico...ni falta que le hacía.


Comentarios

Esetena ha dicho que…
¡Qué buenos recuerdos con el churro! Un juego total (también algo bruto) y muy, muy divertido. Es una pena que ya no se vea a los niños jugar en la calle.
Anónimo ha dicho que…
Buenas tardes.Soy un fiel lector de tu blog desde Asturias,ya que aunque enamorado de mi tierra y mi ciudad,Oviedo, disfruto de Madrid como pocos.
Te escribo para decirte que en Asturias el juego se llama "cuchillo, tijera y ojo de buey", y que lo pasabamos de maravilla a pesar de tener que soportar caidas a plomo, o a varios jugadores encima.
Carlos Osorio. ha dicho que…
Es cierto, Jesús, era divertido y algo bruto, porque cuando te caían varios encima veías las estrellas, pero te reías.

Gracias amigo asturiano por tus datos, no me extraña que estés enamorado de Oviedo, como para no estarlo!

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