miércoles, 10 de febrero de 2010

Antonio Sánchez

Taberna de Antonio Sánchez

Conocí esta fabulosa taberna, la más representativa de nuestras tabernas históricas, en los años setenta. Aún existía la costumbre de aceptar meriendas de la calle. Los vecinos se traían su pan y su chorizo y pedían su media frasquita de vino. Todo el mundo hablaba con todo el mundo, una buena tradición de las tascas madrileñas. Lola, hermana de Antonio Sánchez hijo, regentó el negocio hasta 1979, año en que se jubiló Tasio, el encargado.La taberna estuvo en un tris de desaparecer. Afortunadamente, algunos madrileñistas geniales como Luis Carandell, José Luis Pécker y otros, unieron sus esfuerzos y lograron su reapertura. Hoy la regenta Curro, que ha sido torero antes que tabernero.

La taberna de Antonio Sánchez fue primero una bodega y en 1830 se convirtió en taberna. En 1870 perteneció al picador Matías Uceta “Colita”. Más tarde pasó a manos del diestro Cara Ancha. En 1884 la compró Antonio Sánchez Ruiz, un entrador de vinos natural de Valdepeñas.

En la propia taberna nació su hijo Antonio, quien de niño jugaba al toro en la vecina plaza de Tirso de Molina. La afición del joven Antonio le llevó a tomar la alternativa en 1922, de la mano de Ignacio Sánchez Mejías. La cabeza del toro de su alternativa, llamado Fogonero, se halla disecada junto a la puerta de la entrada.

El torero Antonio Sánchez fue un valiente y terminó como un queso Gruyere, con nada menos que veinte cornadas. La última, en 1929, le dejó postrado durante 26 meses. Como el convaleciente no podía estarse quieto, comenzó a pintar. De ahí su amistad con el pintor Zuloaga, quien por cierto hizo en esta tasca su última exposición.

Dicen que Antonio Sánchez no llevaba nunca dinero encima. El tabernero torero y pintor era tan popular que en todas partes le invitaban. Antonio nunca se casó. Desde que murieron sus padres, decidió vestir siempre de negro.

La gran personalidad de Antonio atrajo a sus tertulias a gente como Pío Baroja, Sorolla, Marañón, Julio Camba, Vázquez Díaz y Cossío.

En el sótano hay unas enormes tinajas de barro de Colmenar de Oreja. Para poder introducirlas, hubo que horadar la calle y hacer una rampa hasta el sótano.

Durante mucho tiempo se vendió un vino especial que llamaban “de la cuba del francés” y que se extraía de una de las grandes tinajas de la cueva, la que lleva el número seis. Cuenta la leyenda que, en plena guerra de la independencia, los vecinos mataron a un soldado de Napoleón. Para evitar represalias, lo escondieron en una de las cubas de vino que, a partir de entonces, adquirió un “bouquet” extraordinario. Y es que los franceses siempre han tenido mucha mano para hacer buenos vinos.

Antonio Sánchez está en la calle Mesón de Paredes nº 13. (Metro Tirso de Molina)
Cierra los lunes.

Foto 1: C. Osorio
Foto 2: J. C. Siegrist

5 comentarios:

MiguelS dijo...

y yo sin conocerla :( Todo un personaje Antonio Sánchez, muy interesante

Mercedes dijo...

Qué bonita historia, Carlos. Yo también conocí muy jovencita esa taberna, me llevaron a conocer a la protagonista de "Historia de una Taberna" de Díaz Cañabate, un librito de aquellos de Austral, y desde entonces le tengo mucho cariño, es toda una institución en Madrid.

(PD: ¿has leido el mensaje de buho en mi blog? nos da la noticia de que van a restaurar la Gruta de Villanueva, hoy ha salido publicado el concurso).

prc130 dijo...

En primer lugar, felicidades al autor por su trabajo de dar a conocer éste precioso rincón madrileño, que personalmente conozco cómo conductor de vistas guiadas por esa parte de nuestra ciudad.
Sin ningún propósito de crítica negativa y sólo cómo puntualización a lo que seguro es un lapsus, decir que la alternativa del mencionado Antonio Sánchez Ugarte acaece en 1922 y el gravísimo percance que marcará el fin de su carrera sucederá en 1929, en la desaparecida plaza de Tetuán de las Victorias.
7 años entre un suceso torero y otro,es verdad,pero un poco más avanzado nuestro siglo.
A modo de anecdota que añadir al reportaje, ya profuso en ellas, decir que Antonio Sánchez llegó a estoquear en la calle, junto a su casa, en la Plaza del Progreso, un poco después de su retirada, a un toro escapado del matadero, como hiciera también varios años antes el torero Fortuna .
Sin más, Viva Madrid y quienes sobre esta vieja villa escriben. Salud.

el osorio dijo...

Pues nada, Miguel, Mercedes y prc130, cuando queráis nos tomamos un vinito en el Antonio.

Antonio dijo...

Este torero Antonio Sánchez, tomo la alternativa en Linares (Jaén), en la misma plaza donde el toro Islero cogio de muerte al mejor torero de todos los tiempos Manuel Rodriguez Sánchez "Manolete".