jueves, 2 de julio de 2015

La mujer bigotuda



Ilustración del dibujante Espí de la mujer bigotuda de Madrid.

«Alta, delgada, con un mirar fijo que parece ensanchar la redondez oscura de las pupilas; con una palidez extraña, mate, viscosa, como de ser que vive en lo oscuro; de andar resbaladizo, sorteador de obstáculos, la mujer bigotuda pasea por Madrid...»

Así la describía el escritor Mauricio López-Roberts en 1906. 
La mujer bigotuda se hizo famosa, muy a su pesar, en el Madrid de principios del siglo XX.
Tener bigote, símbolo por excelencia del macho, no se podía concebir en una mujer. tener pelo en tal o cual lugar, hombres o mujeres, es una cuestión de las modas y no es del todo impensable que algún día pudiera estar de moda el bigote en la mujer...
Quién sabe. El caso es que a ciertas damas de hierro, a ciertas lideresas, un buen mostacho les iría al pelo, y nunca mejor dicho. 

Aquella pobre mujer, la bigotuda de principios del siglo XX no se subía en los tranvías y procuraba evitar los lugares concurridos, tal era el horror que tenía a ser reconocida y a las burlas que le podían hacer. Nadie sabía dónde vivía y nadie supo cómo o dónde o por qué desapareció un día.

Sirva su recuerdo como homenaje a la gente diferente, a todos los frikis, a todos los extraños, a los que tienen personalidad propia e irrepetible.