viernes, 1 de mayo de 2015

¿Cuál es el icono, el símbolo, la identidad de Madrid?


Foto: Nacho Gil

Hoy me he levantado filosófico y me apetece hablar de un tema que siempre crea diversidad de opiniones: ¿Cuáles son o cuales deberían ser los símbolos de Madrid?


Madrid es una ciudad llena de Historia, pero su historia no se ve a simple vista. En Toledo, Segovia, Ávila, la ves, en cambio aquí está un tanto escondida.
 Madrid ha sido capital del imperio más grande que ha existido. Ha sido una ciudad acogedora desde sus orígenes, todo tipo de gentes se han instalado aquí. Ha congregado a los mejores pintores y escritores. Está llena de arte, un arte que no siempre está a la vista, hay que meterse dentro de los palacios, las iglesias y los museos para verlo. Hay una gastronomía muy rica y variada, producto de tradición castellano-manchega y de la asimilación de las cocinas regionales españolas. Es una cocina excelente a un precio mucho más asequible que en el resto de Europa. Hay unos comercios y unas tabernas con encanto propio. Hay una gente acogedora, acostumbrada a tratar con los viajeros que llegan continuamente.


La gente, en el resto del mundo tiene dificultades para visualizar Madrid, para encontrar un icono que la identifique. Aquí no tenemos la torre Eiffel de París, o la torre del Parlamento de Londres, o el Coliseo de Roma, o la obra de Gaudí en Barcelona.


Se han propuesto como iconos de Madrid: la Plaza Mayor, el Palacio Real, la Puerta de Alcalá, La Cibeles y las fuentes del Prado, La vista del triángulo de Alcalá y Gran Vía, El estanque del Retiro, El Museo del Prado y Las Meninas de Velázquez, El cuadro del Guernica, el Oso y el Madroño, las torres inclinadas, los chulapos, los toros, el flamenco, las tabernas... Todos estos iconos son válidos y merece la pena mantenerlos como tales, pero yo apostaría por poner el foco principal en el Arte, y en este sentido creo que habría que focalizar la atención sobre Francisco de Goya, que es el eslabón entre el arte clásico y el arte moderno universal.
Un eslabón que surge precisamente en una ciudad tan clásica como moderna.


Madrid debería hacer un gran esfuerzo para crear un Museo de Goya, reuniendo toda la obra dispersa, cuadros, grabados, dejando en el Prado una serie de obras significativas, y creando un gran centro de interpretación, de estudios y de exposición de la obra de Goya.


Evidentemente, el foco no debe ser único, también hay que visibilizar mejor a Velázquez, el mejor pintor clásico de la Historia del Arte y también a El Greco, cuya obra se halla mayoritariamente en Madrid, sin olvidar a otros grandes pintores. La pintura es el gran tesoro de nuestra ciudad. En Madrid tenemos la mejor colección de pintura clásica del mundo, que está en buena parte en el Museo del Prado. Tenemos también una rica colección de escultura, parte de ella perfectamente visible, ya que está en nuestras calles. 
Y sin duda Las Letras deben ser otro foco de atracción principal. 
Cervantes escribió y editó buena parte de su obra en Madrid, y el hallazgo de sus restos puede ser un punto de partida para crear una ruta de Cervantes y un centro de interpretación del Siglo de Oro en el barrio de Las letras. El barrio de Las letras es único en el mundo: no hay otro barrio que haya congregado sucesivamente a los mejores escritores en castellano de los siglos XVI al XX, barrocos, neoclásicos, románticos,… y esta singularidad habría que señalarla con más claridad.


Madrid, como el resto de España, ha demostrado ser tierra de creadores en las artes y las letras a lo largo de la Historia. Esa es nuestra gran riqueza y nuestra gran baza, y por ello merecería un decidido apoyo por parte de las Instituciones.
 Por otra parte, Madrid, tiene una personalidad muy rica, diversa y múltiple en su arquitectura. El Madrid de las corralas y los balcones con geranios es el Madrid más singular, lo que nos diferencia de otras ciudades, y debe ser conservado. El Madrid elegante, resultado de la arquitectura del Barroco, luego el Clasicismo de la Ilustración y después el Eclecticismo de fines del XIX y principios XX, debe ser cuidado con esmero porque es una de las grandes riquezas visuales de nuestra ciudad. La preocupación por el Patrimonio Artístico debería figurar en lugar muy destacado en las preocupaciones de nuestros gobernantes, máxime después de tantos siglos de destrucción continuada del Patrimonio Histórico.

Madrid tiene sus principales bazas en el Arte, la Cultura y el Patrimonio histórico artístico, este legado, junto con el carácter alegre, hospitalario y creativo de nuestras gentes, es una base sólida sobre la que construir el futuro y la prosperidad de esta Villa y Corte.

Carlos Osorio.
Caminando por Madrid.


9 comentarios:

J. Esetena dijo...

¡Cómo me gustan tus filosofías! No puedo estar más de acuerdo con ellas. Cuando vas a Viena, por ejemplo, la impronta de Mozart está por todas partes. Nosotros, en cambio, no hemos sabido vincular nuestra imagen con nuestros genios.

Feliz día del Trabajo, Jesús

el osorio dijo...

Hola, Jesús, esperemos que esta ciudad acomplejada y maltratada llegue a estar en manos de quien la sepa valorar y visibilizar. Un abrazo y feliz día del trabajo.

Anónimo dijo...

La Puerta del Sol con sus 12 campanadas llena de garbanzos.

Álvaro (Memorias de una cinta VHS) dijo...

Yo elegiría el Oso y el Madroño. Leí que ya en el siglo XIII se identificaba así a los madrileños. No sé si esto es cierto. Abrazos.

amigos de Madrid dijo...

Acaba de descubrir este blog y sinceramente me gusta muchísimo, he descubierto sitios para visitar.

Rafael Martín Moyano dijo...

Carlos, yo lo tengo clarito. Si se trata de un icono inanimado: EL PEDERNAL, claro. Si se trata de personas: EL PUEBLO DE MADRID, compuesto por los nacidos y los adoptados, como Velázquez, Cervantes, Goya, Arniches o Chapí, que han dado tanto brillo a esta Villa

el osorio dijo...

Hola, Anónimo, la Puerta del Sol, madrileñísima, por supuesto.

Hola, Álvaro, pues sí, en el blasón de Madrid figuraba un oso y luego se le añadió un árbol que pasó a llamarse madroño.

Gracias por el comentario, amigos de Madrid.

Hola, rafael, el sílex que no nos falte y el pueblo tampoco.

marta raqassa dijo...

¿Podemos decir que es una ciudad policónica...?
Hay tantos Madriles como personas que la habitan, cada una con nuestros iconos, barrios y rincones. Todos identificables y con personalidad.
Salir por ahí y ver cómo andan en otros lugares te ayuda a devolver a Madrid la dignidad que entre todos le hemos quitado.
En fin... abrazos desde Beirut.

el osorio dijo...

Hola, Marta, interesante reflexión desde una tierra muy maltratada por la sinrazón. La verdad es que hubo tiempos en que Madrid lideró esfuerzos para la paz en esa y en otras tierras colindantes, pero entonces había políticos de altura.