martes, 5 de mayo de 2015

María de Quiñones



En el año en que se cumple el cuarto centenario de la edición de la Segunda Parte del Quijote hay que recordar a una mujer un tanto olvidada que tuvo mucho que ver con esta edición.

Poco se sabe de María de Quiñones, una de las primeras empresarias que tuvo Madrid, y de una actividad tan noble y fundamental como la edición de libros.
María fue mujer del impresor Pedro de Madrigal (hijo) y luego se casó en segundas nupcias con otro impresor: Juan de la Cuesta, en 1604. De la Cuesta tenía su imprenta en la calle Atocha esquina a la Costanilla de los Desamparados, y es conocido por haber realizado la primera edición de El Quijote.
Lo cierto es que De la Cuesta andaba muy atareado con sus viajes, y de forma creciente María se fue ocupando de la imprenta. En aquel entonces las mujeres no podían figurar como propietarias de un negocio, por eso hasta que María enviuda por segunda vez no puede poner su nombre a una actividad que llevaba tiempo realizando por sí misma. 


A partir de 1633 comienza a firmar sus ediciones con su propio nombre, y debió de ser por estas fechas cuando abrió una sucursal de su imprenta en la calle que hoy lleva su nombre, la calle Quiñones, cerca de la plaza de Comendadoras. Al parecer, los nuevos talleres ocupaban un amplio solar, en el que en 1668 se construyó el convento de Montserrat. Quedó sin embargo la casa de María, que estaba enfrente de la imprenta que siguió conservando el nombre de la impresora. (Qué curioso, hoy la palabra impresora nos evoca una maquinita adherida a un ordenador, pero entonces designaba a una mujer al frente de una imprenta)


De la imprenta de la calle Atocha decir que se conserva, reconstruido, el edificio, donde figura una placa que recuerda a Juan de la Cuesta. Esta imprenta, al parecer tuvo una continuidad en los siglos XIX y XX en la esquina contigua de Atocha con la Costanilla, donde hoy hay una mercería, y luego en la calle San Eugenio.


Bien, vamos a referirnos a la casi desconocida imprenta de la calle Quiñones.
En la imprenta de María, en esta calle próxima a San Bernardo, tuvo lugar la firma del acuerdo por el cual se designó a unas determinadas monjas, las Comendadoras de Santiago, para que ocuparan el recién construido convento de las Comendadoras. De ahí viene el nombre de una calle perpendicular a Quiñones que se llama calle del Acuerdo.
Lo cierto es que en la historia del barrio de Maravillas hay un poco de lío porque en un momento dado alguien confundió a María con una dama de siglos atrás que se apellidaba igual, pero no la tal Elvira Quiñones de la que hablan varios libros, casada con Iñigo López de Mendoza, vivió en el siglo XV, y no en el XVII. La calle de Quiñones, por tanto, recuerda a María y no a Elvira, vamos a dejarlo claro de una vez.


Bien, hablando de la casa de María, en la calle Quiñones, hay que decir que se conservó hasta una fecha relativamente reciente, 1930, cuando fue derribada, como otros tantos edificios emblemáticos de nuestra ciudad. La casa de María Quiñones estuvo situada en la esquina de esta calle con la calle Acuerdo. Menuda sorpresa me llevé cuando ví esta foto: ¡Es la casa, la auténtica casa de María Quiñones!:



Madrid fue la novena población de España en tener imprenta propia después de Alcalá de Henares, Medina del Campo, Sevilla, Salamanca, Burgos, Toledo, Valladolid y Granada, las cuales suministraban libros a nuestra ciudad. La importancia de María de Quiñones es notoria por ser una de las primeras figuras de la imprenta madrileña y porque con gran probabilidad participó en la edición  del Quijote.



María murió en 1669 pero su último impreso fue de 1666. Entre sus obras destacamos: "Practica de boticarios", "Guía de enfermeros", "Remedios para pobres", "El amor medico" (1635) de Tirso de Molina, "Arte de cocina, pasteleria, vizcocheria y conserveria" (1653) de Francisco Martínez Montiño, y su último impreso "Sarao de Aranjuez" (1666).

Esperemos que poco a poco la investigación histórica vaya desvelando las grandes lagunas existentes en la biografía de esta mujer, y desde aquí proponemos a quienes realizan tesis doctorales que si pueden, que nos ayuden a rescatar del olvido a una gran madrileña: María de Quiñones.



Bibliografía:
"Curiosidades y anécdotas de Madrid", Isabel Gea.
Agulló y Cobo, Mercedes. "La imprenta y el comercio de libros en Madrid" [Recurso electrónico] : (siglos XVI-XVIII). Madrid : Universidad Complutense.
"Impresoras de Madrid en el siglo XVII" BNE.
Delgado Casado, Juan. Diccionario de impresores españoles : (siglos XV-XVII). Arco/Libros, 1996.
"Mujeres en la Biblioteca Histórica: María de Quiñones, una impresora notable en el Madrid de los Austrias" Rodríguez Muriedas, Mayte.


4 comentarios:

Sheherezade dijo...

Interesante y divulgador artículo en el que nuevamente comprobamos como la mitad de esa humanidad de los siglos sigue escondida, silenciada...
No existen, porque no se las nombra.
Gracias de nuevo,Carlos, por sacar a la luz las sombras que transmitieron los vencedores.
Un abrazo.

el osorio dijo...

Hola, Sherezade, en eso estamos. Un abrazo.

Maria Aguilar dijo...

Es curioso, la quinta acepción de la palabra "impresora" en el diccionario de la Real Academia de la Lengua" es "mujer del impresor", nada referido al oficio practicado por una mujer. Si las palabras dieran naturaleza a las cosas, María Quiñones jamas habria sido lo que fué.

el osorio dijo...

Interesante observación, María.