martes, 12 de mayo de 2015

Las Torres Inclinadas, 2.



Bien, decíamos que el proyecto de las Torres Inclinadas fue del premio Nobel de arquitectura y el primer premio Pritzker de la historia, Philip Johnson, discípulo de Mies Van der Rohe.
 Johnson trabajó junto a su socio John Burgee.
Por aquellas fechas, el propio Johnson arremetía contra los rascacielos:
 “El rascacielos se ha acabado, podemos olvidarlo” “Los arquitectos nos podemos concentrar ahora en la misión de hacer las formas de los edificios que mejoren al hombre”.
Eso decía mientras hacía las torres, posiblemente porque estaba más interesado en su forma y su volumen que en su altura, que, por otra parte, no es desproporcionada con respecto a la mayoría de los rascacielos.



Las torres KIO tienen 115 m de altura cada una (una de las torres es 1 cm más alta que la otra) y se inclinan 30 metros sobre la vertical de la base. Suman  27 pisos.
La solución a este reto (era la primera vez que en el mundo se levantaban torres inclinadas) se logró usando acero estructural, unido a un núcleo rígido, una caja prismática de concreto armado que alberga las escaleras y ascensores. Para contrarrestar el empuje de los pisos hacia el lado inclinado, un sistema de cables une la parte alta del edificio con un contrapeso subterráneo instalado en el lado opuesto.


La construcción supuso hacer frente a soluciones complicadísimas debido al diferente tamaño de cada piso, al cálculo de pesos y a las resistencias de los materiales. El primer grupo de cuatro ascensores accedía hasta la planta 13, y los otros cuatro, desde la 13 a la 24. 

Cuadro de José Manuel Ballester

La construcción duró siete años, y se vio interrumpida por toda una serie de escándalos financieros ajenos a los arquitectos. Los buitres de las finanzas siempre han tenido predilección por sobrevolar en torno a las torres.

Foto: Pablo Arias.

Pintores y fotógrafos las han utilizado como fuente de inspiración. De hecho, la propia forma inclinada se basaba en unos dibujos de Alexander Rodchenko.




Las torres se hicieron populares en toda España a raíz de la película "El día de la Bestia" de Alex de la Iglesia.


Y son muchos los que han posado haciendo el típico engañaojo de fingir que sujetan ambas torres.


Las torres han servido también para representar los escándalos financieros a que se ha visto sometido nuestro país en los últimos años.

Foto: Tortillismocasero.com

Y aquí están, brillando al sol de Madrid. 

Foto: panorama360.es