lunes, 5 de diciembre de 2016

Brevísima Historia de Madrid, 4.



LA ÉPOCA CRISTIANA

En 1085 Alfonso VI de León y Castilla conquista la ciudad de Toledo. Viéndose indefensa, la Almudayna de Mayrit (la ciudadela de Madrid) se entrega sin ofrecer resistencia.
Todavía hubo un intento de recuperar la fortaleza por parte de los almorávides, cuando en 1109 Alí Ben Yusuf puso cerco a la ciudad, aunque tuvo que largarse al producirse una epidemia de peste.
En el siglo XII se crea la muralla cristiana, que discurre por la zona del Viaducto, la calle Mancebos, la plaza de los Carros, la Cava Baja, Cuchilleros y Ópera.



Madrid se constituye como una villa, es decir, una ciudad que depende directamente del rey.
La buena relación entre los reyes y Madrid se va a traducir en una serie de beneficios otorgados a la Villa. Alfonso VII, para premiar la lealtad de los madrileños, nos regaló la Dehesa de la Villa y el Real de Manzanares.
Alfonso VIII sanciona el Fuero de Madrid en 1202. Con Alfonso VIII, los madrileños participan en la batalla de las Navas de Tolosa, llevando como emblema una bandera en la que aparece una osa.
Se descubre el sepulcro de San Isidro en el cementerio parroquial de San Andrés, que pasa a ser el patrón de la villa.
Madrid es una población agrícola, en la que se producen cerales, vid y olivo, y en la que predomina la artesanía alfarera (cacharros para cocinar)